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¿Un Barcelona – Real Madrid en semifinales?

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¿Un Barcelona – Real Madrid en semifinales?

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El sorteo de la Champions ha dejado un primer gran enfrentamiento, el que medirá al Chelsea frente al Manchester United, e imposibilitado la final soñada por los españoles entre el Barcelona y el Real Madrid, que de cumplir con los pronósticos, se cruzarían en semifinales. Los “azulgranas” se medirán al Shakhtar Donetsk mientras que los de José Mourinho lo harán frente al Tottenham, dos rivales sobre el papel inferiores a los conjuntos españoles. Además, el Inter de Milán, vigente campeón y último superviviente italiano, se verá las caras con el Schalke 04 del incombustible Raúl.

Barcelona – Shakhtar Donetsk

El equipo de Pep Guardiola se presenta en cuartos como gran favorito del torneo, gracias al fútbol que ha desplegado durante esta temporada. Sin embargo, la etiqueta de equipo teóricamente inferior que lleva el Shaktar puede inducir al engaño. Los ucranianos se han clasificado como primeros de su Grupo, en la que compartían liguilla con el Arsenal, y después han eliminado en octavos con solvencia a la Roma imponiéndose en los dos partidos.

El actual líder de la Liga española ha sufrido recientemente algún que otro tropiezo, incluyendo una derrota ante el Arsenal en la ida de octavos de final, y eso hace que los rivales ya no le vean como el equipo intocable que parecía durante los primeros meses de la competición. Sin embargo, cualquiera que dude de su capacidad y de su favoritismo, comete un gran error.

Real Madrid – Tottenham

El Real Madrid llega a los cuartos de final tras siete años de ausencia y de grandes inversiones que no han dado fruto. Los últimos partidos protagonizados por los capitalinos han llevado cierto optimismo a sus aficionados. Superar por fin la barrera de octavos enterrando al mismo tiempo al fantasma del Olympique de Lyon supone un gran paso adelante psicológico, y el rival, un inglés que no está entre los cuatro grandes, invita a soñar.

No obstante, al igual que en el caso del Barça, hay que tener cuidado con los Spurs, que relegaron al Inter a la segunda plaza del Grupo A y en octavos apearon al Milán. Como última reflexión, cabe destacar el regusto amargo que ha dejado en muchos aficionados el hecho de que no se cruzarán con el Schalke 04 del otrora capitán, Raúl González, hasta una hipotética final, que se antoja imposible.

Manchester United – Chelsea

Es el gran enfrentamiento que nos ha dejado este sorteo. Pese a que el Chelsea no atraviesa su mejor temporada y el Manchester United tampoco está exhibiendo su mejor nivel, nadie puede negar que se trata de un choque de altos vuelos entre dos miembros de la nobleza actual del fútbol inglés.
Ninguno tuvo sobresaltos destacables en octavos. Los Diablos Rojos eliminaron al Olympique de Marsella y los Blues hicieron lo propio con el Copenhague, por lo que pese a la ventaja con la que parece partir el United, todo queda abierto en este choque, re-edición de la final de 2008 que se saldó con triunfo de los de Sir Alex Ferguson.

Inter – Schalke 04

El vigente campeón ya no es el equipo de Mourinho, pero sigue teniendo la etiqueta de conjunto italiano, y eso, en un torneo de gran magnitud, vale mucho. Lo demostraron eliminando en octavos al Bayern con un gol en el último suspiro, cuando parecían fuera de la competición. Una clasificación que lleva un sello 100% italiano, y que sirve de advertencia a sus rivales. Pese a sus altibajos, los nerazzurri parecen haber encontrado nuevos bríos tras la salida de Rafa Benítez, y tienen ante sí al rival más fácil sobre el papel. No ha dudado en reconocerlo Luis Figo, representante del club en el sorteo de Nyon, quien no obstante igualmente ha lanzado una advertencia: “Era el equipo que todos querían antes del sorteo. Estamos contentos, pero en el fútbol a estos niveles hay que respetar al rival”.

El Schalke, que ha gastado mucho este verano, ha despedido recientemente a su técnico, Felix Magath, cuyos resultados no se corresponden ni las inversiones realizadas y ni con las expectativas creadas este verano. Eso sí, esto es la Champions, y aquí, como dice el tópico, “no hay rival pequeño”.

Por Manu Terradillos