Última hora

Última hora

Japón: el duelo imposible

Leyendo ahora:

Japón: el duelo imposible

Tamaño de texto Aa Aa

Enterrar a sus muertos en fosas comunes: un dolor que se suma al de la pérdida de los seres queridos en Japón, donde la incineración es un rito imprescindible.

Pero la muerte de 10.804 personas, según el último balance oficial, no deja otras opciones a autoridades y familiares, como explica este hombre que perdió a su cuñado en Higashimatsushima:

“Aunque quisiéramos incinerarlos a todos, las instalaciones sólo nos permiten incinerar a seis o siete personas al día, y se necesitan tres horas por cada cadáver. Si esperamos, los cuerpos se descompondrían. Ahora los estamos enterrando aquí temporalmente y en cuestión de dos o tres meses exhumaremos los cuerpos y los incineraremos”

Sólo en Higashimatsushima, una ciudad de 42 mil habitantes, hay 650 muertos y más de mil desaparecidos.

Las olas gigantes, que se adentraron tres kilómetros, destruyeron todo a su paso. LLegaron incluso al cementerio.

“Siento muchísimo que no puedan enterrar de forma apropiada a sus muertos, dice este vecino de Higashimatsushima porque son sus seres queridos. Lo siento muchísimo”

Los entierros se encadenan sin tregua en terrenos especialmente acondicionados por el ejército.

Sólo entierran los cuerpos identificados y con la autorización de la familia. Pero para estas, el duelo pasa por la incineración.

Según el rito funerario budista, los cuerpos de los difuntos son expuestos en su domicilio con la cabeza orientada hacia el norte. Tras el velatorio y la ceremonia fúnebre, se procede a la incineración.

La familia guarda las cenizas en una urna durante semanas, o hasta meses, antes de enterrarlas.