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Los retos de la reconciliación de Al Fatah y Hamás

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Los retos de la reconciliación de Al Fatah y Hamás

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Los levantamientos populares en el mundo árabe y el fracaso de las negociaciones con Israel han dado un importante empujón a la reconciliación entre Hamás y al Fatah.

Un acercamiento exigido por decenas de miles de jóvenes palestinos el pasado marzo, en manifestaciones que también reclamaban más libertades.

La victoria en la franja de Gaza en las elecciones legislativas de 2006 de Hamás, movimiento islamista desgajado de los Hermanos Musulmanes, complica el reparto del poder. El presidente Abbas forma un Gobierno de unidad nacional con Ismael Hanyeh, a quien nombra primer ministro. Pero durará poco.

En junio de 2007 los enfrentamientos entre seguidores de ambas facciones, al borde de la guerra civil, provocan cien muertos y sellan la división. Hamás se queda con el control de Gaza, y expulsa a Al Fatah.

Pero las raíces de la ruptura habían crecido mucho antes. Hamás, creado en 1987 por el jeque Áhmed Yasín tras la primera intifada, y al Fatah, fundado en 1959 por Yaser Arafat, tienen posiciones completamente contrarias respecto a un hecho.

Los acuerdos de Oslo, firmados en Washington en 1993 entre Yaser Arafat y Shimon Peres, sentaron las bases para el proceso de paz con Israel. Hamás los rechaza, pues la única relación que busca con Tel Aviv es la de la lucha armada.

La reconciliación, en la que ha mediado Egipto, tanto con Mubarak como con la junta militar actual, permitirá, según muchos palestinos, hacerse oír con mucha más fuerza.

“Al Fatah y Hamás van a obtener muchos beneficios si crean un frente unido que ayude a aumentar la presión sobre Israel y Estados Unidos”.

Washington y la comunidad internacional tienen a Hamás en la lista de grupos terroristas. Una cosa es hablar de reconciliación y, otra bien diferente, llevarla a la práctica.

“Lo que debemos saber es si Hamás tendrá algo que decir respecto a la seguridad en Cisjordania y si el gobierno de Hamás en ese caso permitiría al presidente palestino Mahmud Abbas negociar la paz con Israel”, comenta este exnegociador israelí.

Washington ya ha exigido la renuncia a la violencia y la aceptación de los acuerdos de paz a cualquier futuro gobierno palestino.

Algo que solo será posible si Hamás cambia sus fundamentos y modera su radicalismo.