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Ben Laden, estandarte de la era Obama

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Ben Laden, estandarte de la era Obama

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“Hemos establecido contacto visual. Gerónimo ha sido abatido”. Con esta frase, las fuerzas especiales le anunciaban a Barack Obama la muerte de Ben Laden.

El presidente estadounidense no sólo le ajustaba las cuentas al enemigo número uno de Estados Unidos, sino que además se apuntaba una importante victoria frente a sus rivales republicanos.

Días antes, había reorganizado la cúpula de Defensa, con el nombramiento de Panetta en sustitución de Robert Gates y del general Petreaus al frente de la CIA.

Con esos cambios la Casa Blanca marcaba una nueva estrategia que se desvinculaba de la era Bush, reduciendo el presupuesto para Defensa y prometiendo aumentar la coordinación entre los servicios secretos y militares.

Y todo ello mientras el Pentágono se prepara para retirar las tropas de Afganistán el año que viene. La captura de Ben Laden era, por tanto, crucial.

“Hemos experimentado el mismo sentido de unidad que nos invadió tras el once de septiembre, decía el presidente Obama. Hemos recuperado el orgullo de una nación que es capaz de sobreponerse y de seguir adelante, por encima de inclinaciones partidistas o políticas. Ahora continuaba espero que podamos aprovechar esa unidad y ese orgullo nacional para afrontar los retos que todavía tenemos por delante”.

La muerte de Ben Laden ha levantado, sin lugar a dudas, la maltrecha popularidad de Barak Obama, aunque probablemente no sea suficiente para decidir las elecciones de 2012. La derrota demócrata del pasado noviembre, que dio el control del Congreso a los republicanos, es muy significativa. Y las reformas del presidente se han visto paralizadas desde entonces. La economía sigue jugando en contra y el paro se ha convertido en el talón de Aquiles del gobierno.

El 79% de los estadounidenses respalda la decisión de acabar con Ben Laden, pero el dato no basta. Para prolongar el efecto electoral que la muerte del hombre más buscado del mundo pueda tener en las urnas, el presidente visitará este jueves la “zona cero”, donde acompañará a los familiares de las víctimas del 11-S, sólo un días antes de presentar las cifras del paro en abril.