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Construir el motor económico

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Construir el motor económico

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Las grúas que cortan el horizonte macedonio son el signo de la transformación que vive el país desde su independencia hace 20 años. En el segundo capítulo de esta serie de 3 reportajes, analizaremos cuál es el motor del cambio y las oportunidades de negocio que se abren.

A pesar de que la crisis del sistema financiero también ha afectado a la economía macedonia, el país es cada día más estable. Con el fin de estimular el tejido empresarial, el gobierno ha incrementado el gasto público.

“En los presupuestos de 2011, hemos aumentado el gasto público un 30% en relación a 2010. Esa es nuestra política para la industria del país y para el sector de la construcción. Lo hacemos para compensar la pérdida de demanda externa que se ha producido por la crisis y justo después”, apuntaba el ministro de finanzas, Zoran Stavreski.

El gobierno espera que la economía crezca este año al 3%. Unos números que por el momento dependen de la vecina Grecia, Alemania, Italia y Eslovenia.

La multinacional Alkaloid, presente en 13 países, es una de las compañías más importantes del país y un ejemplo a seguir para la nueva clase empresarial.

Los analistas creen esencial que haya un sólido sistema empresarial para que la calidad de vida de los macedonios mejore.

El país es miembro de la Organización Mundial del Comercio desde 2003 y lleva años aspirando a entrar en la Unión Europea, para situar su economía en el mapa mundial. Pero el trabajo y los sueldos siguen siendo las asignaturas pendientes.

Los expertos saben que para tener una comunidad de emprendedores dinámica tienes que tener una fuerza laboral dinámica detrás. Y para que eso ocurra las condiciones mínimas tienen que cumplirse.

La preparación educativa es uno de los bastiones de las políticas públicas pero con un 30% de paro y un salario medio que no llega a los 400 euros muchos estudiantes toman el camino del exilio.

“Para impedir la fuga de cerebros, porque tenemos mucha gente brillante que se va del país a causa del fuerte desempleo, nos tenemos que centrar en el autoempleo, en ser más emprendedores. Tenemos que decir a nuestros alumnos, a la gente joven, que tienen que coger las riendas de su destino. Creo que ese es el futuro de nuestro país”, decía el profesor universitario Radmil Polenakovik.

Un porvenir económico estable para una población muy preparada.

Si uno de los objetivos es fomentar el parque empresarial nacional, el desarrollo pasa por atraer la inversión extranjera.

Gracias a la apertura económica del país y buenos incentivos fiscales, la inversión de fuera está llenando de empresas los polígonos industriales macedonios pero la realidad no es tan fácil, como cuenta Viktor Mizo, jefe ejecutivo de Invest Macedonia.

“Atraer a inversores se está convirtiendo en un juego feroz, hay mucha competencia entre países, sobre todo en Europa central y del este. Lo que tenemos que hacer es competir con esos países, algunos de ellos miembros ya de la Unión Europea. Tenemos que competir en calidad, en coste laboral, en logística y en la calidad de nuestras infraestructuras”.

La empresa británica Johnson Matthey, líder en el control de emisiones, es una de las que han apostado por este país para fabricar parte de su producción mundial.

Las autoridades del país esperan que cunda el ejemplo y que poco a poco las empresas extranjeras vayan llenando un país en constante cambio.

“Bueno, seguramente los negocios alimentan la economía, pero muchos dicen que es la cultura la que alimenta el alma de una nación. Este será el tema del tercer capítulo de Macedonian life, hasta la próxima semana”, Seamus Kearney, Euronews.