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Los cargos contra Ratko Mladic

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Los cargos contra Ratko Mladic

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Julio de 1995. Un grupo de mujeres, niños y ancianos esperan amontonados en autobuses en Srebrenica.

El general Ratko Mladic les tranquiliza: “No tengáis miedo, os vamos a evacuar”.

En los autobuses no hay hombres. Ahora se sabe que 8 000 de entre ellos fueron ejecutados los días posteriores. Es la peor masacre de la guerra de Bosnia.

En 1995, el TPI para la antigua Yugoslavia acusa a Ratko Mladic de genocidio, el crimen más grave que contempla el derecho internacional.

También está acusado de otros crímenes contra la humanidad, como el asedio de Sarajevo entre otros.

Tras 15 años de prófugo, el ex general Mladic da su versión de los hechos por boca de su hijo Darko:

“Sea lo que sea lo que sucedió en Srebrenica, él no tiene nada que ver con ello. Salvó a muchas mujeres y niños y a muchos soldados. Sus órdenes fueron que se evacuara primero a los heridos, a las mujeres y a los niños y después a los soldados prisioneros. Lo que hicieran otros a sus espaldas no le incumbe”

Pero el fiscal del TPI para la Antigua Yugoslavia pretende demostrar lo contrario. Durante años, los investigadores del tribunal de la Haya se han sumergido en el horror a medida que descubrían la amplitud de la masacre de Srebrenica, fosa tras fosa. Gracias a testimonios y a las imágenes aéreas recogidas por Estados Unidos, descubren que las fuerzas serbobosnias intentaron disimular sus crímenes.

Este es uno de los testimonios en 1996 de Jean René Ruez, el policía francés que dirigió la investigación sobre Srebrenica:

“Capturaron a un grupo de 250 personas. Por la mañana, una excavadora se presentó en el lugar donde estaban detenidos y cavó una fosa. Ordenaron a los prisioneros que se pusieran alrededor de esa fosa. Los soldados los cercaron. La excavadora fue empujándoles para enterrarlos y los que intentaron escapar fueron fusilados por los soldados”

Mladic también tendrá que responder ante la justicia por el asedio de Sarajevo. Durante 43 meses, la capital Bosnia es bombardeada sin tregua en lo que el TPI ha definido como un asedio medieval. Uno de los capítulos más sangrientos tuvo lugar el 5 de febrero de 1994, cuando un obús acabó con la vida de 68 personas e hirió a otras 200 en el mercado de Markale, en Sarajevo.