Última hora

Última hora

Grecia: el plan de la última oportunidad

Leyendo ahora:

Grecia: el plan de la última oportunidad

Tamaño de texto Aa Aa

Determinación ante la adversidad: es la única opción del primer ministro griego, Yorgos Papandreu, que necesita la aprobación de su nuevo plan draconiano de austeridad, aunque le cueste el aislamiento político y la impopularidad e incluso la hostilidad de la población.

La presión de la UE y del FMI es más fuerte, y sobre todo la de los mercados financieros que han situado a Grecia en el nivel más bajo en la escala mundial del crédito.

Michalis Massourakis, jefe de estudios económicos del Alpha Bank:

“Esta vez, con la bancarrota planeando, planeando sobre la cabeza de Grecia, tenemos más probabilidades de que este programa salga adelante”

Tras los resbalones de estos últimos meses, Atenas ya no tiene derecho al error. El objetivo fijado es reducir el déficit presupuestario en 28.500 millones de euros de aquí a 2015.

Para conseguirlo, se necesitan nuevas medidas fiscales, entre ellas el recorte del gasto público:

4.450 millones de las ayudas sociales,

2.175 millones de la masa salarial del sector público, y 1.740 millones de gasto sanitario.

Pero también hay recortes adicionales en otros sectores. El presupuesto de la defensa, por ejemplo, será privado de 1.200 millones de euros entre 2012 y 2015.

Para equilibrar sus cuentas, el Estado griego contempla también aumentar sus ingresos, subiendo los impuestos sobre la propiedad, los productos de lujo, como yates, piscinas y coches, y adoptando un impuesto de solidaridad que pagaran los hogares.

En total, el Estado pretende ingresar 6.080 millones de euros de aquí a 2014 aumentando ciertos impuestos.

Por otra parte, Atenas calcula que el combate contra el fraude a la seguridad social y el trabajo no declarado podría suponer unos ingresos de 3.000 millones de euros en las arcas estatales en los próximos cuatro años y medio.

Se calcula que la lucha contra la evasión fiscal aportará al Estado algo más de tres mil millones de euros.

Por último, para contribuir a pagar su deuda, Grecia cuenta con los 50.000 millones de euros de ingresos que espera obtener de su programa de privatizaciones de aquí a 2015 que conciernen a empresas públicas, pero también a infraestructuras como puertos, aeropuertos y autopistas.

Pero nada garantiza que sea un éxito para este país de 11 millones de habitantes.