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Rusia y la UE, más cerca de eliminar los visados

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Rusia y la UE, más cerca de eliminar los visados

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Viajar libremente entre Rusia y la Unión Europea…una posibilidad más cercana desde ayer. Tras una reunión en Bruselas, las dos potencias han dado un paso más en las negociaciones para la supresión del régimen de visados.

Después de varios años de negociaciones, el documento que fija las etapas está prácticamente listo, por lo que el proceso actual, iniciado por Dimitri Medvedev podría concluir próximamente.

El texto, titulado “lista de pasos comunes” aborda cuatro capítulos: los pasaportes y documentos oficiales, la inmigración ilegal, la lucha contra la criminalidad y las relaciones internacionales, sobre todo el procedimiento de registro obligatorio en territorio ruso, objeto de continuas discusiones.

Un texto completo que según el representante del ministerio ruso de Exteriores en Bruselas podría ser ratificado rápidamente:

Vladimir Voronko:

“Si conseguimos el acuerdo de los 27 países de la Unión Europea y de Rusia, es muy probable que este documento sea ratificado durante la cumbre UE-Rusia en Bruselas a finales de año”

En un primer momento, el territorio concernido por el futuro acuerdo se limitará a Rusia y al Espacio Schengen, del que no forman parte Rumanía, Bulgaria y Chipre.

Los países que forman parte de Schengen, pero no de la Unión, como Suiza, Islandia y Noruega, tendrán que firmar acuerdos particulares con Moscú.

Desde hace mucho, Rusia se dice dispuesta a renunciar al sistema de visados con la Unión, pero no quiere hacerlo unilateralmente, y Bruselas juega la carta de la prudencia.

La propuesta europea consistiría en visados de 6 a 12 meses y después de cinco años, como actualmente en el espacio Shengen, si la persona no ha tenido problemas particulares. En cualquier caso, la supresión de los visados no será inmediata:

Vladimir Voronko:

“Esperamos establecer un sistema en el que no haya visados, y esperamos hacerlo antes de veinte años, incluso antes de diez.”

Bruselas exige, entre otras cosas, que Moscú anule las reglas de inmigración que los europeos encuentran discriminatorias, como la tarjeta de inmigración, que cada extranjero debe rellenar al franquear la frontera rusa, y también, la necesidad de presentarse en el servicio de inmigración una vez en el país