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Eje franco-alemán: un motor gripado

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Eje franco-alemán: un motor gripado

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A lo largo de la crisis de la deuda, se han escuchado muchas críticas sobre la falta de liderazgo político. Especialmente virulentas han sido las vertidas contra el eje franco-alemán. El motor de la integración europea parece gripado, en parte porque Francia no puede ejercer como gendarme de la estabilidad.

El país está inmerso en sus propios problemas y su situación económica ha empeorado desde 2007, cuando Nicolas Sarkozy llegó al poder.

Los bancos franceses, muy expuestos en los países en crisis como Grecia, Portugal e Italia, podrían ser objetos de planes de salvamento próximamente. Todas estas razones limitan las iniciativas de Francia en la crisis.

Empieza el acoso financiero a Francia


 
Los mercados estiman que la segunda economía de la zona euro presenta unos riesgos crecientes debido a la exposición de sus bancos a países fuertemente endeudados y a causa de que sus propias cuentas públicas registran desequilibrios cada vez más preocupantes.
 
Francia sufre un déficit estructural que podría superar el 4% este año, o sea casi dos puntos más que su crecimiento. El desempleo no baja del 9%, moderado a causa de la preponderancia de su sector público, mientras la deuda se acerca al 87% del PIB.
 
Francia sin embargo emergió fuerte de la crisis financiera de 2008 gracias a toda una serie de medidas que frenaron la creación de burbujas especulativas durante los años del crédito barato.
 
Pero Francia tiene debilidades estructurales que le están pasando factura. La reactivación del mercado de trabajo es una misión muy difícil en el país de Europa que impone las cargas sociales más elevadas, más de un 40%.
 
Mientras Francia está condenada a participar en el rescate de la zona euro que tiene dificultades de pago, pues no sólamente su comercio depende del resto de la zona euro, sino que además sus bancos presentan un fuerte pasivo sobre todo en Grecia, España e Italia.
 
Solo en el país transalpino, las entidades galas tienen compretidos 350.000 millones de euros.
 
El resultado es que los bancos franceses acumulan fuertes caídas en Bolsa. El CAC 40 de París ha perdido ya casi un 8% en lo que va de mes.
 
Francia ha propuesto la participación de la banca privada en el rescate a Grecia, pero necesita un consenso europeo y sobre todo la aprobación de Alemania para que esa operación de salvamento europea no vuelve a sufrir la desaprobación de los mercados.
 
Las agencias de notación ya tienen la mirada puesta en las cuentas francesas en la capacidad de su estado para hacer frente a una tormenta que también pilla a sus políticos distraídos con las elecciones presidenciales de 2012.

J.Attali: "Si no damos un paso hacia un poco más de federalismo, el Euro desaparecerá"


 
 
 
Para saber un poco más sobre la postura de Francia en esta crisis del Euro, hablamos con Jacques Attali, economista y expresidente fundador del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo y actual presidente de “Planet Finance”. Los federalistas como usted dicen que el Euro no puede sobrevivir sin una mayor integración económica y política de la Unión. ¿Cree usted que el poder francés, el presidente Sarkozy comparte esa visión?
 
 
Jacques Attali: 
Si no damos un paso hacia un poco más de federalismo, el euro desaparecerá. No es una cuestión de ser federalista o antifederalista, es una cuestión de que Europa no sobrevivirá sin un presupuesto federal más consistente, porque existe un presupuesto europeo.
 
 
 
Laura Davidescu, euronews: 
¿Cree que actualmente el gobierno francés comprende esa realidad? 
 
 
 
Jacques Attali: 
Francia siempre ha estado en la vanguardia de la construcción europea. Actualmente en Francia se escuchan puntos de vista totalmente contrarios: por un lado está toda  la oposición socialista, que es favorable a la emisión de eurobonos y a dar un paso hacia una Unión Europea mucho más fuerte, es también la opinión de una parte de la mayoría, pero hay gente hostil a seguir con el Euro.
 
Y después hay una especie de alianza realista entre una parte del gobierno francés y el sistema bancario francés, muy ligados entre sí, que intercambian informaciones, ideas, proyectos… que ponen abiertamente sobre la mesa proyectos hechos en común por los bancos franceses y el gobierno francés, y eso es un hecho inédito en la historia de la diplomacia internacional, y vemos que esas propuestas buscan resolver la cuadratura del círculo, es decir, proteger los bancos y al mismo tiempo, permitir que Grecia sobreviva.
 
Me parece que estas propuestas carecen de amplitud de miras. 
 
 
euronews:
Pero precisamente, ¿A qué nivel hay que encontrar esa visión a largo plazo? hubo un tiempo en el que Francia era el piloto político de Europa, y Alemania su motor económico. Pero hoy, ¿no cree que el tándem franco-alemán está muy desequilibrado a favor de Alemania?
 
 
J. Attali:
Francia sigue siendo de lejos la primera potencia militar de Europa, Francia sigue siendo la primera potencia económica en muchos sectores, y Alemania tiene mucho paro, muchas dificultades. Francia es también la principal potencia demográfica.
 
 
euronews:
Pero está contradiciendo la opinión dominante según el cual Alemania es el poder hegemónico económico de Europa.
 
 
J. Attali:
Me da igual. Le digo que Alemania es el enfermo de Europa y se verá de aquí a 20 años, porque la debilidad de una nación se mide esencialmente por su demografía y su capacidad de pensar en una estrategia duradera.
 
Alemania no tiene estrategias a largo plazo.
 
Los franceses observan esa carencia con una cierta prudencia, no quieren, y eso es  fundamental desde el punto de vista francés, mostrarse antagónicos con los alemanes.
 
Se trata de avanzar para lograr más federalismo europeo, pero sin poner a los alemanes en posición de oponerse, más bien hay que intentar hacer comprender a nuestros amigos alemanes que son precisamente ellos, los alemanes, los principales interesados en avanzar hacia el federalismo europeo.
 
 
Si la crisis explotara, si por desgracia Grecia tuviese que salir del euro, si España e Italia tuvieran que seguir sus pasos, el Euro subiría mucho, y ya está muy fuerte, y Alemania, que ha basado enteramente su modelo de desarrollo sobre las exportaciones, y no en el mercado interno, se encontraría en una situación trágica.