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Libia, año cero

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Libia, año cero

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Trípoli. Los restos de seis meses de guerra son bien visibles. La capital libia espera a que todo esto termine para tener una visión más clara de su futuro. Una tarea difícil para el Consejo Nacional de Transición.

Sus responsables hablaban hace unos pocos días, de los principales desafíos, conscientes de que en Libia todo está por construir.

“Entendemos perfectamente que sufrimos la falta de muchas instituciones, y empezamos prácticamente de cero, a este nivel. Pero pienso que con la ayuda de todo el mundo seremos capaces de hacer las cosas lo mejor posible”, señaló el Mahmud Shaman, portavoz del Consejo Nacional de Transición.

¿Pero cuáles son los puntos en común, las afinidades entre los rebeldes que celebraban la victoria la semana pasada y los que iniciaron la revolución en Bengasi?

A priori, ninguno. Pero los rebeldes del Este, pioneros de un movimiento que recibió desde el prinicipio el apoyo de la comunidad internacional, no hubieran cambiado las cosas sin los libios del Oeste.

La cohabitación territorial se impone como la política.

Entre Mustafá Abdel Jalil, antiguo ministro de Justicia y líder político de los rebeldes; Mahmud Jibril, verdadero ideólogo de la revolución que fue profesor de Economía en Estados Unidos; y Abdelhakim Belhadj, comandante de los rebeldes de Trípoli e islamista radical, próximo a Al Qaeda, hay pocas cosas en común.

De hecho todas estas discrepancias, bien sean geográficas, políticas o religiosas, estallaron en julio con el misterioso asesinato del general Yunis, jefe militar de los insurgentes. ¿Una venganza interna? No hay que olviar que Yunis estuvo encargado durante años de la lucha en Libia contra los islamistas.

En este contexto, resulta indispensable para el Consejo Nacional de Transición, multiplicar todos los esfuerzos diplomáticos y demostrar los avances realizados para no perder el apoyo de la comunidad internacional.

A mediados de agosto, el Consejo Nacional de Transición presentó una nueva hoja de ruta. Tras completar su traslado a Trípoli, formarán un Gobierno interino. En un plazo de ocho meses nombrarán una Asamblea Constituyente, que redactará una nueva Carta Magna, que se someterá a referéndum. Luego llegarán las elecciones generales.

Una transición que, sobre el papel, estará lista en veinte meses. La instauración de un sistema federal parece la opción más probable ya que respetando las diversidades del país, evitaría la escisión del Consejo Nacional de Transición.

Para analizar la situación sobre el terreno y saber cómo van a reorganizar el país los rebeldes tras cuatro décadas de dictadura hemos entrevistado a Daniel Serwer, profesor en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins y experto del Instituto para la Paz estadounidense.

James Franey, euronews:

¿Profesor, cuáles son los principales desafíos para el Consejo Nacional de Transición?

Daniel Serwer, profesor de la Universidad Johns Hopkins:

“Lo primordial es estabilizar Trípoli. Luego, como máximo en unas pocas semanas sino antes, reanudar la explotación de petróleo y de gas. Cuando Gadafi controlaba el Oeste del país, el Consejo Nacional de Transición estaba forzado a tener su representación en Bengasi. Ahora tienen que extender su poder y nombrar un gobierno real para atender las necesidades de las personas. La gente no va a tener demasiada paciencia si no disponen de electricidad o de agua potable”.

euronews:

¿Qué papel debería jugar la comunidad internacional?

Daniel Serwer:

“Apoyando a los libios, ellos mismos nos dirán qué necesitan. Es un caso diferente al de Irak o Afganistán. Libia va a ser responsable para lograr su propia reconstrucción y estabilización, con la comunidad internacional dando apoyo”.

euronews:

¿Quién debería asumir el liderazgo, Europa o Estados Unidos?

Daniel Serwer:

“Europa, porque hay en juego intereses vitales para Europa, el gas y el petróleo, la inmigración que Europa quiere evitar, pero al mismo tiempo, pienso que debería ser importante que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas estableciera algunos objetivos que la comunidad internacional pueda compartir: una Libia más democrática, unida, con un autogobierno, y que trate a todos sus ciudadanos correctamente”.

“Pero tenemos divisiones tribales, entre el Este y el Oeste, divisiones por razones ideológicas y religiosas, las fuerzas de Gadafi van a continuar su resistencia, y estos son los aspectos más problemáticos en el mejor de los casos, catastróficos si nos ponemos en el peor escenario”.

euronews:

Les gustaría convocar elecciones en un plazo de 240 días. ¿Cree que se trata, quizás, de un calendario demasiado ambicioso?

Daniel Serwer:

“Es mejor tener una previsión y hacer que todo el mundo la cumpla que dejar las cosas a la deriva. Es una revolución, aunque diferente a las de Túnez o Egipto en donde hay instituciones que asumen el poder de forma interina. En Libia, es diferente porque no existen instituciones fuertes”.

euronews:

¿Cómo debe gestionar el petróleo el Consejo Nacional de Transición?

Daniel Serwer:

“Ellos están decididos a mantener los contratos existentes. El tema de la distribución de los ingresos en el país es uno de los que provoca mayores problemas como en casi todos los países productores. El dinero va directamente al Gobierno que acumula grandes cantidades para sus gastos sin rendir cuentas a nadie. Es un aspecto negativo del petróleo, y se tiene que evitar. Pero no he visto una propuesta definitiva del Consejo Nacional de Transición en este asunto”.