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Singapur, un modelo de gestión hidráulica

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Singapur, un modelo de gestión hidráulica

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El agua es la base de lo que somos, determina cómo vivimos y lo que hacemos. Todo se lo debemos al agua.

Khoo Teng Chye, Chief Executive, PUB, Singapore’s national water agency: “Creo que probablemente hay un lazo intrínseco, casi primitivo entre los seres humanos y el agua.”

Saciar nuestra sed colectiva constituye uno de los grandes desafíos humanos y tecnológicos de este siglo. Los expertos preveen que de aquí a 2030, podríamos enfrentarnos a un desfase del 40% entre los recursos hídricos y las necesidades a nivel mundial.

Rita Padawangi, Research Fellow, Institute of Water Policy: “Creo que la cuestión más importante es saber cómo la gente puede implicarse en la gestión hídrica urbana. Muchas ciudades siguen tratando sus ríos como vertederos lo que afecta seriamente el medioambiente.”

Singapur, moderna, ambiciosa y compleja, es una ciudad-estado de 4.700.000 habitantes, consciente de que la gestión del agua es un asunto de vida o muerte.

Khoo Teng Chye, Chief Executive, PUB, Singapore’s national water agency: “Antes de que accediéramos a la independencia, durante la colonización inglesa, dependíamos principalmente de la vecina Malasia para obtener agua, así que, a partir de finales de los 60, la gestión sostenible de los recursos hídricos se convirtió en una prioridad estratégica.”

Una de esas estrategias es el reciclaje de las aguas residuales a gran escala para obtener lo que en Singapur llama NEWATER. Representa la tercera parte del consumo en esta ciudad-estado.

Existen, también, reservas de captación de agua de lluvia distribuidas por toda su geografía de 670 km cuadrados.

Rita Padawangi, Research Fellow, Institute of Water Policy: “La manera más eficaz de concienciar a la gente es comenzar con una buena educación, en la escuela. Hay que enseñar a los niños que el agua no se obtiene de la nada, que no basta con abrir el grifo y cerrarlo después.”

Marina Barrage sintetiza la política hidráulica de Singapur. Todo el mundo conoce este megaproyecto en cuyo techo juegan estos niños. Bajo el césped, una red de 48 km de túneles lleva el agua hacia una planta subterránea para el su filtrado, su tratamiento y su posterior redistribución.

Khoo Teng Chye, Chief Executive, PUB, Singapore’s national water agency: “La idea incial era la de crear una presa para evitar que la marea inundase las partes más bajas de la ciudad. Pero con el desarrollo de la tecnología y nuestra capacidad para desalinizar el agua marina, la presa ha servido para incrementar nuestras reservas de agua. Y así es como hemos creado un lago artificial en el corazón de la ciudad.”

Pero una cosa es reciclar y almacenar el agua y otra abastecer a los ciudadanos de agua potable.

La respuesta está más cerca de lo que pensamos, en la costa.

Khoo Teng Chye, Chief Executive, PUB, Singapore’s national water agency. “Vivimos en una isla, rodeada de agua y creo que como muchas otras ciudades costeras en el mundo la clave está en el agua del mar.”

El 10% del agua potable que se consume en Singapur proviene del mar.

La desalinización se trata en la planta de Hyflux.

Todo un negocio que ha incitado a muchas empresas a desarrollar técnicas punteras en la materia.

Sam Ong Deputy CEO, Hyflux: “Hace una década recibíamos de 5 a 6 propuestas para construir plantas desalinizadoras. Hoy en día, nos llegan de 10 a 20 proyectos anuales, nos acercamos al nivel de Oriente Medio, el norte de África, Estados Unidos, Latinoamércia, el sudeste asiático y por supuesto China.”

Según el principal ejecutivo de la agencia nacional del agua de Singapur, gracias a la reutilización del agua de la lluvia, al reciclaje de las aguas residuales y a la desalinización del agua marina, el suministro hídrico para los próximos 100 años está casi totalmente asegurado.

Khoo Teng Chye, Chief Executive, PUB, Singapore’s national water agency: “Singapur es una ciudad muy densa y, probablemente, continuemos creciendo tanto a nivel económico como demográfico. Tendremos que seguir haciendo frente a nuevos problemas y desafíos y creo que los más importantes son la urbanización rápida y el cambio climático.”

Singapur se ha comprometido con la Organización Mundial de la Salud para promover conjuntamente el manejo seguro del agua potable en el ámbito global.