Última hora

Última hora

Libia: el precio civil de las ambiciones militares

Leyendo ahora:

Libia: el precio civil de las ambiciones militares

Tamaño de texto Aa Aa

La euforia por los avances rebeldes contrasta con las imágenes que se viven en la retaguardia. Lejos del frente, en Misrata, la población civil paga caro el precio de la guerra, como en todos los conflictos. Mohaammad Sharef es médico en un centro de salud convertido en hospital de campaña.

“El número de heridos que hemos recibido oscila entre los 8.000 y los 10.000”, explica, “así que probablemente estemos hablando de más de mil muertos. Y eso que esto no es un hospital, es una policlínica, aunque estamos intentando comportarnos como un hospital para recibir a todos los pacientes posibles”.

Asmaa Al Selabi estudia ingeniería, pero ha aparcado las clases para trabajar como enfermera. Nunca antes había tratado a heridos de bala. Ahora tiene más experiencia que muchos titulados.

“Recibimos heridos de los tres frentes. De Dafniya, de Karrarin y de Abdel Raouf. Y durante toda la guerra hemos recibido también víctimas de Trípoli, de Tawerghaa y de las provincias del sur”.

Durante más de dos meses, Misrata ha sufrido ataques de uno y otro bando. Fue clave en el avance de los rebeldes y en la defensa de las tropas regulares.

“La guerra en Misrata ha terminado”, dice nuestro enviado especial, Mustafá Bag, “pero sus consecuencias siguen viéndose a diario. Miles de heridos pasan a diario por sus hospitales. Salas enteras llenas de víctimas. Los médicos trabajan contra reloj”.