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Indignados Madrid-Bruselas, ya casi han llegado

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Indignados Madrid-Bruselas, ya casi han llegado

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Hacia Bruselas. A los indignados españoles que salieron el pasado 26 de julio de Madrid para llegar a pie a la capital belga les quedan ya menos de ochenta kilómetros para alcanzar la meta.

Llegarán el sábado, para protestar junto a otros indignados procedentes de todos los puntos de Europa durante una semana a las puertas de las instituciones comunitarias.

“Si es una locura venir a pie de Madrid a Bruselas, entonces yo estoy loco porque quería intentarlo. La cantidad de gente que viene es incalculable, porque a veces estás en campamentos donde hay cuatro gatos, como en el que estamos ahora, y después llegas a otros y el número de gente se multiplica”, explica Luis Rodríguez, un indignado español.

No caminan juntos, ni siquiera siguen todos las mismas rutas. Pero comparten todos un mismo descontento: los que salieron de España como quienes se les han unido por el camino.

Gael Herbert, indignado francés: “No somos un grupo político, no tenemos un programa, simplemente queremos dejar claro que la separación entre la clase política y el pueblo es cada vez mayor, que al final ya no nos reconocemos en esa gente ni nos representan. Hay que irrigar el terreno social, como el geográfico, que es el objetivo de estas marchas”.

Caminatas que sumadas suponen, para algunos indignados españoles, un total de más de 1.500 kilómetros. Contando con la ayuda de la gente, allí por donde iban pasando.

“Estamos aquí gracias a la gente. La comida la tenemos gracias a la gente. Y la ropa, porque pocos pensábamos en el mes de agosto que iba a hacer frío, así que la ropa que tenemos también es gracias a la gente. Yo con eso estoy encantado”, dice Pablo Lobelle, un indignado español.

Tienen un primer borrador de propuestas que esperan concretar una vez llegados a Bruselas. Y en el que la gente encontrada por el camino ha podido contribuir.

“Por allí por donde hemos pasado, por cada pueblo o ciudad, hemos recogido ideas. Y las tenemos apuntadas para llevarlas ante la Comisión europea”, explica Thierry Le Corff, un indignado francés.

Desde el sábado y durante una semana, los indignados calentarán motores para la gran jornada de indignación transnacional del día 15 de octubre. Más de cien ciudades de todo el mundo, de Nueva York a Atenas, sumarán sus voces a la protesta. Con centro neurálgico en Bruselas.