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Periodismo bajo amenaza

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Periodismo bajo amenaza

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Cinco años después, el asesinato de Anna Politkovskaya sigue sin haberse esclarecido.

La periodista rusa que denunciaba en sus reportajes la corrupción y las violaciones de los derechos humanos en Chechenia, fue asesinada de cinco tiros en el portal de su casa moscovita el 7 de octobre de 2006.

Dos hombres, un checheno y un expolicía, acaban de ser inculpados, pero los investigadores no han podido determinar ni el móvil ni quién encargó su muerte, aunque admiten que fue asesinada a causa de su actividad profesional.

El caso de Politkovskaya no es una excepción. Según el Comisionado para los Derechos Humanos del Consejo de Europa, desde 1992 más de cien periodistas han sido asesinados en Europa a causa de su profesión. Dunja Mijatovic, de la OSCE:

“Yo creo que esta profesión necesita apoyo porque está bajo amenaza. Está amenazada porque los periodistas informan de las malas actuaciones del gobierno, de las malas prácticas de algunos funcionarios, y por eso, sus vidas y las de sus familias están en peligro”

Presente en el debate de Estrasburgo, el subdirector de Novaya Gazeta, donde trabajaba Anna Politkoskaya, espera que la investigación en curso conduzca a una condena de los autores materiales del crimen, pero se muestra escéptico sobre el problema de fondo:

Sergey Sokolov. subdirector de Novaya Gazeta:

“La cuestión de quién ordenó el asesinato seguirá abierta. No sé durante cuánto tiempo, para mí es difícil pronosticarlo, pero tarde o temprano, por supuesto que lo sabremos. ¿Irá a la cárcel? es una cuestión política”

La violencia contra los periodistas se convierte así en una forma de censura incompatible con la democracia. Thomas Hammarberg insiste en el papel de la justicia en esos casos:

Thomas Hammarberg. Comisionado para los Derechos Humanos del Consejo de Europa:

“Cuando se trata de casos delicados de asesinatos de periodistas, se ha visto que las investigaciones son lentas. Designan a los autores de los crímenes pero tratando de ocultar quiénes están detrás. Y eso es impunidad”

Es el caso del periodista ucraniano Georgiy Gongadze, más de diez años después de su asesinato, los que lo organizaron siguen sin pagar por ello. Y la sospecha de un crimen por encargo planea aún sobre el caso Hrant Dink, el periodista turco-armenio asesinado en 2007, pese a la condena del autor material del crimen.