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¿El fin de ETA?

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¿El fin de ETA?

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30 de diciembre de 2006. La explosión de un coche bomba en el aeropuerto de Madrid Barajas provoca dos muertos. ETA acaba de romper una tregua que ha durado nueve meses.

Para Madrid, se trata de la gota que colma el vaso. El diálogo con la banda terrorista queda definitivamente suspendido.

Durante los meses siguientes, las redadas se multiplican, tanto en España como en Francia. Y los dirigentes de la organización caen uno tras otro.

A petición de la izquierda abertzale, poco tiempo más tarde comienza a tomar forma una iniciativa internacional para intentar poner fin a lo que los mediadores llaman conflicto. Y en marzo de 2010, tras la declaración de Bruselas, el abogado sudafricano Brian Currin anuncia la creación de un grupo de contacto que incluye a varias personalidades del ámbito internacional.

El 10 de enero de 2011, ETA agoniza ante la presión policial y decreta unilateralmente un alto el fuego ilimitado. Madrid recibe la noticia con indiferencia. Antes de reanudar cualquier tipo de contacto, el gobierno español exige que la banda anuncie su disolución sin condiciones y el fin de la lucha armada.

ETA pone en marcha varias maniobras para ganarse la confianza internacional. El 23 de septiembre, un colectivo de 700 presos se pronuncia a favor del abandono de las armas.

Casi simultáneamente, la organización ilegalizada EKIN, considerada como la nueva vitrina política de ETA, anuncia su disolución.

Pese a todo, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero desconfía y rechaza asistir a la conferencia de San Sebastián. Madrid prefiere esperar a ver qué ocurre.

La oposición conservadora se opone al encuentro. Según el PP todo es una maniobra de despiste que hipoteca la paz y la democracia.

La conferencia de San Sebastián tiene lugar en plena campaña electoral para las legislativas del 20 de noviembre y en medio de una revuleta popular en contra de las medidas de austeridad.

Los sondeos predicen una victoria aplastante del PP, que rechaza hace cualquier concesión a la banda terrorista. En cuarenta años de lucha armada, la organización ha matado a 829 personas.