Última hora

Última hora

La inmigración acapara la campaña electoral en Suiza

Leyendo ahora:

La inmigración acapara la campaña electoral en Suiza

Tamaño de texto Aa Aa

Los suizos acuden a las urnas tras una campaña marcada principalmente por la inmigración. Para el 35% de la población, es la preocupación principal.

Tradicionalmente tierra de acogida, los helvéticos hablan cada vez más de este asunto, sobre todo desde que la derecha populista, la UDC, es la principal fuerza política del país.

Lo novedoso es que ahora, las protestas contra los inmigrantes no sólo se centran en los extranjeros que vienen de países con graves problemas, sino también, contra los procedentes de países europeos.

Los acuerdos bilaterales entre Suiza y la Unión Europea sobre la libre circulación de personas fueron ampliados en mayo a 8 nuevos países de la Unión.

En Suiza hay un 22.3% de extranjeros. Una cifra en aumento constante. Este año, por ejemplo, ese porcentaje ha aumentado un 2,9%.

El 4% de esos inmigrantes proceden de países de la Unión Europea más Islandia, Lichtenstein y Noruega.

Cada año, 80.000 extranjeros llegan al país. La comunidad más numerososa son los Italianos, seguidos por alemanes, portugueses y franceses.

Y la estructura de esa inmigración cambia: cada vez hay más inmigrantes con estudios…la cifra de diplomados ha pasado del 21 al 56% en 15 años.

Una situación que provoca un fenómeno de dumping salarial, un aumento de los alquileres y el bloqueo de las infraestructuras.

De este río revuelto se beneficia sobre todo la UDC. Aunque la crisis no ha afectado sobremanera a Suiza, la preocupación se deja sentir, y la derecha populista ha hecho de la inmigración su caballo de batalla.

Yvan Perrin, vicepresidente de la UDC:

“No creo que estemos obligados a caer en los errores del pasado. Se puede imaginar perfectamente un permiso de residencia flexible. En Estados Unidos, Australia y Canadá, que son países donde hay mucha inmigración, no les falta mano de obra y tienen un sistema parecido”

Paradójicamente, la mano de obra extranjera en Suiza se considera esencial para la economía nacional. Pero en un país donde los alojamientos se han convertido en un bien escaso y las infraestructuras están prácticamente colapsadas, la opinión pública tiene en el punto de mira a los nuevos inmigrantes. Las reivindicaciones de la UDC no caen en saco roto.

Otro dato que sustenta esos temores son las proyecciones estadísticas, que hablan de una Suiza que pronto pasará de 7 a 10 millones de habitantes.