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El despegue de Soyuz desde el Trópico

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El despegue de Soyuz desde el Trópico

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Lanzó el Sputnik y a Gagarin al espacio. Se trata del mítico cohete Soyuz que cuenta actualmente con más de 1.700 vuelos. Ahora, se abre una nueva etapa dentro de su larga carrera con su primer lanzamiento desde el Puerto Espacial de Europa, en Guayana.

Nos encontramos en la inmensidad de la estepa de Kazajistán, en el Cosmódromo de Baikonur, el río del Universo tal como lo llamaron románticamente los pioneros soviéticos de la exploración espacial. Cuando se lanza un cohete Soyuz siempre se produce un espectáculo cautivador que provoca un cohete único.

Jean-Pierre Haigneré, ex astronauta de la Agencia Europea del Espacio (ESA): “Es una creación, un objeto de arte y al mismo tiempo un objeto histórico. Sus cualidades son tan enormes y es tan raro verlas todas simultáneamente que, en en el medio espacial, Soyuz es un mito”.

Ahora es bajo los trópicos que este mito abrirá un nuevo capítulo de su larga carrera. En el Centro Espacial de la Guayana, técnicos rusos se hallan en plena tarea de ensamblar los Soyuz. Su mítico cohete se tropicaliza…

Jean-Jacques Dordain, director general de la ESA: “Soyuz meció toda mi infancia: fue el lanzamiento del Sputnik, el viaje de Gagarin. Debo decir que ver despegar a un Soyuz de la Guayana francesa es algo que no me imaginaba hace diez años y que ahora se llevará a cabo”.

En 1957, el mundo escuchaba sorprendido los famosos bip bip del Sputnik. El primer satélite artifical había sido puesto en órbita por un cohete Semyorka, derivado de un misil balístico. No era todavía un verdadero Soyuz, sino su antecesor.

En 1961, se produjo un nuevo hito en la astronáutica soviética: Yuri Gagarin se convirtió en el primer hombre en el espacio. Su cápsula Vostok fue lanzada por un cohete homónimo como evolución del Semyorka. Tras estos éxitos, estaba el ingeniero Serguei Korolov. Soyuz, concebido a partir del Vostok, fue la culminación de su carrera.

Jean Pierre Haigneré: “Es un vehículo que vuela desde hace más de cincuenta años. Ha acumulado más de 1.700 lanzamientos, con muy pocos fracasos. Es el lanzador que dispone del índice de éxitos más elevado”.

Korolov concibió el Soyuz para vuelos habitados. Su cápsula espacial, con su mismo nombre y donde tres astronautas disponen de un pequeño espacio, fue la abanderada de misiones históricas como la estación orbital rusa MIR desde 1986 hasta 2001. Los estadounidenses, por su parte, desarrollaron un sistema propio que fue la nave espacial.

Jean Pierre Haigneré: “Este cohete empezó a ser utilizado unos veinte años antes que la nave estadounidense y ésta, en cambio, puso fin a su vida en julio pasado. El Soyuz se mantiene como el único lanzador para transportar astronautas a la Estación Espacial Internacional”.

El vuelo habitado es solo una de las numerosas posibilidades del Soyuz. Gracias a su concepción flexible, también lanza la nave Progress, el módulo ruso que lleva material y avituallamiento a la Estación Internacional. Es un trabajo que comparte con el europeo ATV, lanzado por el Ariane.

Otro tarea del cohete ruso es la puesta en órbita de satélites comerciales o científicos. Esta última faceta es la que está en el orgien del acuerdo de tropicalización del lanzador para que también despegue de la Guayana.

Jean-Jacques Dordain: “La comercialización del Soyuz por parte de la sociedad industrial europea junto a la rusa se remonta a los años noventa. La ESA se ha convertido en un cliente importante del Soyuz y prefería utilizarlo desde una base europea antes que desde una de Kazajistán. El segundo motivo es que Arianespace disponía de un solo lanzador, Ariane, y con el Soyuz puede beneficiarse de un gran cohete y de uno medio en paralelo”.

El año 2003 se firmó un acuerdo histórico entre Francia y Rusia para implantar un programa de desarrollo del Soyuz en la Guayana. Este acuerdo supuso el inicio de la construcción de las infraestructuras de lanzamiento en el enclave de Sinnamary, a unos trece kilómetros de las instalaciones de Ariane en Kourou.

Situado cerca del ecuador, donde el efecto de honda de la rotación de la tierra se convierte en una ayuda, esta localización permite una clara mejora de los resultados.

Jean-Yves Le Gall, presidente de Arianespace: “La idea de construir una rampa Soyuz en la Guayana vino porque el solo hecho de transportar el cohete de Baikonur a la Guayana permite ganar una tonelada hacia la órbita geoestacionaria. Desde Baikonur, hay dos toneladas y desde la Guayana un poco más de tres”.

A lo largo del Volga y a 860 kilómetros de Moscú, la ciudad de Samara siempre ha vivido al ritmo de la astronáutica. Es aquí donde se concentran las fábricas TSKB-Progress que, en los años ochenta, producían hasta sesenta lanzadores anuales. Las versiones tropicalizadas del Soyuz no escapan a la regla. Una vez terminadas, se transportan por vía férrea y marítima hasta el Puerto Espacial de Europa, en la Guayana, en un periplo de 11.300 kilómetros.

Jean-Yves Le Gall: “Respecto al Soyuz original, el de la Guayana contiene tres diferencias mayores. La primera es un sistema de pilotaje digital. Antes, era analógico. Es decir, con lámparas y cosas parecidas. No olvidemos que es un lanzador concebido hace cerca de sesenta años. La segunda modificación es la instalación de una gran cofia. El lanzador utilizado desde Baikonur usa una cofia de tres metros de diámetro y cinco o seis metros de largo. Aquí, disponemos de una de once metros de largo. Es muy larga y esto permite incorporar satélites. Como tercera modificación hay un tercer piso orbital que se llama Fregat y que se encuentra entre el lanzador y los satélites y permite maniobrar para colocar los satélites exactamente en la buena órbita, la deseada”.

Gracias a sus motores autónomos, los ingenieros de vuelo pueden dirigir a voluntad el módulo Fregat. Para la puesta en órbita, se pueden apagar y encender sus motores una veintena de veces.

Para este primer lanzamiento en la Guayana, el Soyuz se encontrará con una misión en la cual ya ha participado: el sistema de navegación Galileo europeo. Los dos primeros satélites de prueba se pusieron en órbita desde Baikonur en 2005 y 2008.

Jean-Jacques Dordain: “Los dos primeros satélites operacionales serán lanzados por Soyuz, pero a partir de la Guayana francesa. Es, por tanto, un doble acontecimiento: primer lanzamiento de un Soyuz y primeros satélites reales de Galielo en órbita”.

Fregat transportará los dos satélites de 700 kilos a 23.000 kilómetros de altitud en la órbita operacional de la constelación Galielo. Tres horas y cincuenta minutos después del despegue, los dos satélites serán puestos en la misma órbita y Soyuz habrá cumplido su misión.

No hay que perder de vista que, dada la complejidad de las tecnologías aplicadas o por simple mala suerte, la astronáutica nunca está libre de sorpresas desagradables.

Jean-Jacques Dordain: “El margen entre el éxito y el fracaso es muy reducido. Un pequeño problema puede transformar un éxito en un fracaso total”.

Estamos en las Ardenas belgas. Aquí se construye el único elemento fuera de las fábricas Progress de Samara. Se trata del sistema de neutralización del Soyuz, necesario en caso de anomalía en el lanzamiento.

La manufactura del sistema se confía a un personal completamente femenino, más apto que los hombres cuando hace falta una mayor agilidad manual, precisión y concentración.

Cristian Deprez, mánager de Thales Alenia Space: “Debido a la legislación francesa, cuando se lanza un cohete al espacio es obligatorio controlar su trayectoria y en caso de problema hay que proteger a la población, las viviendas y la base de lanzamiento. Por ello, se ha añadido al Soyuz ruso una cadena de seguridad que sirve para que, si el cohete se desvía de su trayectoria, sus motores se puedan parar cerrando la salida de los depósitos del caburante. Este equipamiento es el corazón de la cadena de seguridad del Soyuz”.

14 de octubre de 2001: Las puertas de la nave de ensamblaje del enclave de Sinnamary se abren para que el venerable cohete efectúe su traslado hacia el pórtico móvil que acogerá las operaciones de integracion del módulo Fregat y sus dos satélites Galileo. Es una etapa diferente a la que se practica en Baikonur.

Jean-Yves Le Gall: “En Guayana, hemos preferido proceder a un proceso un poco diferente, lo que quierer decir que elevamos el lanzador en la rampa sin los satélites. Después, disponemos un pórtico que aisla el cohete de las condiciones exteriores de este territorio. Aquí llueve mucho, a diferencia de Plesetsk o Baikonur. Por eso que quisimos aislar el lanzador, y sobre todo los equipos que trabajan en él, y trajimos los satélites en posición vertical una vez que fue elevado”.

El padre del Soyuz, el ingeniero Serguei Korolov, tenía la costumbre de acompañar a pie y con todos sus técnicos el cohete durante su traslado hasta la rampa. Esta tradición se ha respetado en Sinnamary, lo que añade emoción a la solemnidad del momento.

Jean-Yves Le Gall: “Les puedo decir a título personal que estoy particularmente contento porque hace una quincena de años que trabajo en este proyecto. Es finalmente el proyecto de una vida”.

El momento es histórico. Es el primer vuelo del Soyuz fuera de un cosmódromo y el primero de un cohete extranjero desde el Puerto Espacial de Europa. Ya solo queda instalar el módulo Fregat y sus dos satélites Galileo a la cabeza del segundo piso del lanzador.

Jean-Jacques Dordain: “El Soyuz es algo más que un cohete. Es por ello que será un lanzamiento cargado de emoción. Para todos los que conocen el espacio, que aman el espacio, será muy emocionante”.

Antes del despegue del primer Soyuz, Arianespace dispone ya de pedidos para un total de diecisiete lanzamientos. Es el inicio de una aventura humana y tecnológica entre los equipos ruso y europeo que trabajan conjuntamente para llevar a buen puerto esta apuesta estratégica.