Última hora

Última hora

Túnez:  el islamismo de Nahda

Leyendo ahora:

Túnez:  el islamismo de Nahda

Tamaño de texto Aa Aa

Rachid Ghannouchi, el líder del partido islamista Nahda que se ha alzado como el gran vencedor de las primeras elecciones libres celebradas en Túnez, domina ya la escena política del país.
 
El reto ahora del islamismo moderado será formular una propuesta que no excluya a los jóvenes, las mujeres y un sector de la política comprometido con un modo de vida más cercano a Occidente.
  
Ghannouchi llevaba desde 1991 exiliado en Londres para escapar de la represión que confinó en la cárcel a miles de opositores. Comenzó siendo un admirador de Nasser para adherirse en seguida a las tesis de los Hermanos Musulmanes de Egipto. 
 
“Sois un gran pueblo el que ha hecho esta revolución“ —afirma Ghannouchi— “Preservadla y proseguidla para que desemboque en igualdad,  democracia y justicia”
 
El líder de Nahda se presenta incluso como un defensor de las libertades individuales y la posición de la mujer tunecina —la más avanzada del mundo árabe—, así como de una república parlamentaria.
En el programa de su partido, que se compara con el AKP turco, el Islam aparece como un “referente fundamental y moderado”.
  
El líder del partido islamista definía así su propuesta: “La ideología de Nahda es lo suficientemente grande para abarcar a las mujeres cubiertas o no, y a las personas religiosas y no religiosas. Estamos en una posición que nos permite negociar con los partidos de la izquierda y la derecha, y quizá sea ésta la razón por la que nuestro movimiento es tan popular”
 
Sin embargo, los críticos acusan a los islamistas tunecinos de utilizar un doble lenguaje y, sobre todo, denuncian irregularidades en la financiación de la poderosa campaña electoral de Ennahda.
 
Un opositor expresaba sus dudas: “¿Por qué no se ha investigado hasta ahora la financiación de los partidos? ¿Qué dicen a eso el primer ministro Sebsi o  Ghannouchi? ¿Por qué se permitió a los partidos como Nahda obtener fondos en el extranjero, cuando es bien conocido en el derecho internacional que ningún partido o asociación puede, sin permiso legal, aceptar fondos de las personas, empresas privadas o entidades extranjeras?”
 
Según Nahda, el partido tiene unos 100.000 miembros. Y, mientras reafirma su poder tras las elecciones, los opositores insisten —aún sin pruebas— en que ha recibido financiación de los países del Golfo.