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Un mundo superpoblado

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Un mundo superpoblado

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Mong kok, en Hong Kong, es el barrio con mayor densidad de población del mundo. Es sinónimo de multitud o,lo que es lo mismo: una media de 130.000 personas de media por kilómetro cuadrado

Este rincón del mundo ilustra perfectamente el crecimiento de la población mundial y la superpoblación de las ciudades.

El informe que Naciones Unidas acaba de publicar lo anuncia: somos siete mil millones de seres humanos sobre la Tierra.

Siete mil millones en 2011, que se convertirán en nueve mil trescientos en 2050 para pasar a más de diez mil millones en 2100.

Cada año la población mundial crece 80 millones de individuos y el 43 por ciento de ellos tienen menos de 25 años.

En India, los menores de 14 años representan el 30 por ciento de la población. Con una media de edad de 25 años, el país tiene una de las poblaciones más jóvenes y que crece más deprisa. Hoy son ya más de 1200 millones de habitantes.

Al contrario que China, en India no hay un control sobre la natalidad, por lo que el desafío que supone el crecimiento demográfico es uno de los mayores entre los países en vías de desarrollo.

Solamente en Asia hay 4200 millones de habitantes, una cifra que seguirá creciendo al menos hasta 2050. China sigue siendo el país más poblado con 1350 millones, aunque se espera que en 2025 India ya la haya superado.

“India tiene que prepararse para su propio futuro. Va a crecer la urbanización y van a aumentar las migraciones porque la gente va a cambiar las áreas rurales por las ciudades” explica Federika Meijer, la representante de Naciones Unidas para India.

Pero es un problema que no concierne sólo a India. La superpoblación de las ciudades y su futuro es un punto sobre el que insiste el informe de Naciones Unidas. Uno de los grandes desafíos será lograr el equilibrio entre la población urbana y la rural. Mientras tanto, la inclinación de la población por las ciudades hace imprescindible una mejor planificación urbana.

El informe revela también el creciente desequilibrio entre los países pobres, que no cuentan con los mismos recursos económicos que los países más desarrollados para hacer frente al desafío demográfico, y unos países ricos que sufren un preocupante descenso de sus poblaciones.

En los países más desarrollados la tasa media de fertilidad es de 1,7 hijos por mujer, mientras que la cifra es los menos desarrollados se eleva hasta el 4,2.

Y entre todos esos niños, la mayoría de los que nacen son varones. De media nacen entre 104 y 106 niños por cada 100 niñas, una proporción que en China puede llegar hasta 130 por cada 100.

Sin duda es un nuevo desafío demográfico que no tardará en plantearse.