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La Iglesia Anglicana, entre Dios y la City

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La Iglesia Anglicana, entre Dios y la City

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“No se puede servir a dos señores: a Dios y al dinero”. Los manifestantes del movimiento Occupy London Stock Exchange, acampados frente a la Catedral de San Pablo, en pleno distrito financiero de Londres, han puesto a la Iglesia Anglicana ante un dilema moral.

Tras dos semanas acampados en un emplazamiento que pertenece a la London City Corporation y a la Catedral de San Pablo, tienen 48 horas para levantar las tiendas. De lo contrario, sus ocupantes serán perseguidos judicialmente.

Este martes se celebró la primera misa en la Catedral, que reabrió sus puertas el viernes tras una semana de cierre, un hecho inédito desde la Segunda Guerra Mundial.

Cada día de cierre, la Catedral deja de ingresar 18.300 euros de las entradas de los turistas.

A la salida de la misa, los fieles mostraban abiertamente su simpatía por los acampados y su estupefacción por el aumento de los ingresos de los peces gordos de la City.

Sheila McKenna. Devota:

“Me gustaría que encontrásemos maneras de reducir la disparidad entre ricos y pobres”

Sybil Wesley. Devota:

“Creo que es una burla que los sueldos de los directivos hayan aumentado un 50% cuando el país está como está. No tengo nada en contra de que ganen mucho, pero creo que en el actual clima económico es ridículo que ganen esas cantidades”

La Iglesia Anglicana está dividida sobre qué actitud adoptar frente a los manifestantes.

El lunes se produjo la tercera dimisión en la jerarquía de la Catedral desde que comenzó la acampada. El decano Graeme Knowles tuvo que dejar su puesto tras haber sido duramente criticado por solicitar una orden judicial para desalojar el campamento.

Hoy, este portavoz matizaba la postura de la Iglesia.

Michael Hampel. Reverendo de la Catedral de San Pablo:

“Aunque les hemos pedido que levanten el campamento, no les impedimos que se expresen. Queremos trabajar con la gente que está aquí para ver cómo su protesta, su mensaje, puede expresarse aquí, en la catedral de San Pablo. Aunque se tarden semanas o meses en encontrar una solución pacífica, estamos dispuestos a negociar”

Los manifestantes denuncian las contradicciones de la Iglesia Anglicana, dividida entre Dios y la City. La Catedral de San Pablo ha recibido en los últimos diez años 40 millones de libras esterlinas en concepto de donaciones en las que participan varios bancos, como Goldman Sachs, UBS y HSBC.