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Más Europa o menos Europa para conjurar la crisis de la deuda.

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Más Europa o menos Europa para conjurar la crisis de la deuda.

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El enfrentamiento entre ambas concepciones ha alcanzado su paroxismo esta semana con las declaraciones de la Canciller Angela Merkel y del primer ministro David Cameron: el federalismo alemán contra el euroescepticismo británico.

Berlín quiere acelerar la revisión del Tratado de Lisboa que regula el funcionamiento de la Unión Europea para que los 27 validen los cambios de aquí a finales de 2012.

En el programa, la puesta en marcha de un mecanismo europeo que favorezca la gestión de las crisis financieras. De manera que, por ejemplo, cualquier país de la eurozona que sobrepase los límites que contempla el Pacto Europeo de Estabilidad y de Crecimiento, se vería sancionado de inmediato.

Angela Merkel. Canciller alemana:

“Queremos mecanismos de sanción automáticos, dotarnos de la posibilidad de adoptar medidas efectivas si alguien incumple el pacto de Estabilidad y Crecimiento. Para nosotros, eso significa nuevas estructuras para que la UE se desarrolle más, eso no significa menos Europa, es evidente que significa más Europa”

Pero la idea de una gobernanza económica europea crispa al primer ministro británico.

Para el conservador David cameron, si Gran Bretaña debe permanecer en la Unión Europea, es con el objeto de proteger sus intereses económicos.

Dicho de otra forma, es favorable a revisar los tratados europeos, pero sólo si es para favorecer una devolución de competencias a los Estados.

David Cameron. Primer ministro británico:

“Tenemos la posibilidad de plantearnos qué tipo de Europa queremos realmente. Para mí, la respuesta es clara: una que mire hacia el exterior que mire al mundo y no hacia dentro. Una Europa flexible como una red, no rígida como un bloque.”

Declaraciones explosivas para el número dos de la coalición gubernamental, el liberaldemócrata Nick Clegg, que tildó las palabras de Cameron de populistas, chovinistas, cargadas de demagogia y fuera de lugar en el actual contexto de crisis.

Los dos hombres hacen en cambio frente común contra la tasa a las transacciones financieras que piden París y Berlín para la Zona Euro.

Para ambos, ese impuesto es una bala dirigida al corazón de Londres, ya que las transacciones financieras generan cerca del 30% del PIB británico.

Nick Clegg. Viceprimer ministro británico:

“La tasa europea a las transacciones financieras tendría un impacto masivo y completamente desproporcionado en la City de Londres, donde se generan más de la mitad de los ingresos que serían sometidos a impuestos según el análisis de la propia Comisión y que también reduciría el PIB europeo en su conjunto”

La visita de David Cameron a Berlín el próximo viernes se anuncia explosiva. La canciller Merkel ha hecho de este asunto una cuestión de principios. Asegura que esta vez, no dejará que Londres haga prevalecer sus intereses nacionales.