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Las dos caras del Islam ganan terreno en Egipto

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Las dos caras del Islam ganan terreno en Egipto

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Perseguidos durante mucho tiempo, los Hermanos Musulmanes han podido por primera vez presentarse a los electores bajo la etiqueta de partido político legal: el Partido de la Libertad y de la Justicia.

Aquí, en Alejandría, los militantes de la hermandad dan rienda suelta a su entusiasmo mientras vigilan las urnas, seguros por adelantado de sus buenos resultados.

El martes, incluso antes de que se anunciasen los resultados, el líder del PLJ reclamó que la principal fuerza política del Parlamento se encargue de formar el próximo Gobierno en Egipto, dirigido por militares desde la caída del régimen de Hosni Mubarak.

Mohamed Mursi. Líder del FJP:

“La mayoría en la futura cámara debe ser la que forme Gobierno. Creemos que es mejor que sea un Gobierno de coalición basado en una coalición mayoritaria en el Parlamento”

Los Hermanos Musulmanes no reclaman abiertamente un Estado islámico, pero a su ascenso político se añade el auge de los salafistas, menos esperado.

Estos fundamentalistas suníes, reagrupados entorno al partido Al Nour, se han hecho con el apoyo de los más pobres gracias a su acción social.

Mohamed Ahmed es Imán y candidato de Al Nour.

Mohamed Ahmed. Candidato de Al Nour:

“Tenemos varias organizaciones para alimentar a los huérfanos y a los pobres. Mucha gente, gracias a Dios, nos apoya porque nos ocupamos de ellos”

Los salafistas preconizan la aplicación de la ley islámica; la Charia y el Corán en todos los aspectos de la vida, como en la época del profeta Mahoma.

El auge de los islamistas inquieta a laicos y coptos, pero segín Ayman Nour, del partido Ghad Al Thawra, esta fase constituyente exige la cooperación entre las diferentes fuerzas políticas.

Ayman Nour. Líder de Ghad Al Tawra:

“Hay que balizar el marco político a través de una Constitución, una carta constitucional respetable, y leyes que completen la Constitución. Después podremos iniciar la fase de competición. Esta fase exige colaboración y coordinación entre todas fuerzas políticas, que es lo que nosotros intentamos hacer con los islamistas y los demás, con los liberales y los izquierdistas, para llegar a un punto que nos permita asegurar que el marco político está listo y que podemos empezar la competición por la puerta grande”