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Cameron: los intereses nacionales ante todo

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Cameron: los intereses nacionales ante todo

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Fue en octubre. Un grupo de manifestantes pide ante el Parlamento británico la celebración de un referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la UE.

Los soberanistas del UKIP, partidarios de la salida de Gran Bretaña de la Unión, encabezan la iniciativa, que 81 diputados conservadores apoyan con su voto en el Hemiciclo. La moción no es aprobada, pero sirve de advertencia para David Cameron.

David Cameron. Primer ministro británico:

“Por mi parte, no hay golpes bajos, no me hago mala sangre, no tengo rencor, ni amargura. Son colegas conservadores a los que aprecio. Entiendo por qué reaccionan como lo han hecho, pero vamos a avanzar juntos y a hacer frente a las difíciles decisiones que debe tomar el país. Pero en política, cuando uno dirige tiene que ir en la dirección adecuada y eso es lo que hice ayer.

Pero la presión de esos diputados conservadores radicalmente antieuropeos pesa ya sobre el primer ministro británico.

El 7 de diciembre, antes de poner rumbo a Bruselas, en una tumultuosa sesión en la Cámara de los Comunes, Cameron se compromete a defender los intereses británicos en la cumbre.

Y frente a la opinión pública, ampliamente euroescéptica, presentarse como protector de la soberanía nacional, es siempre rentable.

David Cameron. Primer ministro británico:

“Haré lo mejor para Gran Bretaña y espero conseguir un buen acuerdo para Gran Bretaña, pero si no consigo lo que quiero, no dudaré en vetar un tratado a 27, porque no voy a ir a Bruselas para no defender nuestro país. Eso es lo que debe hacer un primer ministro, y es lo que voy a hacer yo”

Con su veto, el primer ministro británico ha contentado tanto a los euroescépticos como a la City, cuyos intereses han quedado preservados según este analista de los mercados:

David Jones. Analista de mercados:

“Si se pone en marcha el impuesto sobre las transacciones financieras tiene que ser de forma global, y realmente es imposible que por ejemplo, Estados Unidos y el mercado asiático firmen una cosa así, por tanto creo que se ha hecho lo correcto para la economía del Reino Unido”

La City aporta el 10% del PIB británico, pero el 40% del comercio británico es con la Eurozona. De ese comercio dependen tres millones de empleos en el Reino Unido.