Última hora

Última hora

El acuerdo alcanzado el viernes en Bruselas no tranquiliza a los mercados

Leyendo ahora:

El acuerdo alcanzado el viernes en Bruselas no tranquiliza a los mercados

Tamaño de texto Aa Aa

La Unión Europea pensaba que el compromiso de disciplina fiscal y presupuestaria sería suficiente para acabar con los problemas que vive el euro. Pero la verdad es que después de la resaca del fin de semana todas las bolsas europeas han cerrado con pérdidas.

Los inversores no creen que las medidas sean suficientes para solucionar la crisis de la deuda.

“Una de los primeras cuestiones que habrá que afrontar es si cumpliendo las nuevas normas, los miembros de la eurozona serán capaces de solucionar los problemas. Por ahora los mercados creen que no”, comenta Justin Urquhart, economista de Seven Investment Management.

A las dudas de los inversores se unen las preocupaciones por las consecuencias que tendrá la decisión del Reino Unido de quedar al margen del acuerdo europeo.

Otro punto que el tratado no recoge y que tiene en vilo a los inversores es el papel que jugará el Banco Central Europeo y si prestará dinero o no a los países con más dificultades.

Annibale Fracasso, Euronews:

Caroline Newhouse, usted es economista del banco BNP-Paribas en París. ¿Queda mucho para salir de esta crisis?

Caroline Newhouse, BNP-Paribas:

“No sé si se puede decir que estamos lejos del final, lo que está claro es que los mercados están decepcionados del acuerdo alcanzado en la cumbre. Y eso que se han alcanzado dos puntos esenciales que permiten un avance considerable. Por un lado habrá una reforma de los tratados con una mayor disciplina fiscal y por otro lado esa disciplina se hará a través de la solidaridad entre los países de la zona euro”.

Euronews:

Habla usted de solidaridad pero la decisión del Reino Unido de salirse de la operación deja en el aire algunas cuestiones sobre el futuro del euro como moneda de referencia. Dos tercios de los intercambios financieros entre la Unión Europea y el resto del mundo pasan por la Bolsa de Londres.

Caroline Newhouse:

“Es cierto que el Reino Unido puso sobre la mesa unas demandas bastante importantes, entre otras que Londres no se convierta en un paraíso fiscal. Cuando lees los titulares de la prensa británica, aunque los euroescépticos están contentos con Cameron, parece que la City está nerviosa por la decisión que se ha tomado y que excluye al Reino Unido del paso hacia adelante que da la eurozona y la Unión Europea”.

Euronews:

Moody’s acaba de lanzar un jarro de agua fría a los mercados diciendo que la cumbre no ha acabado con el peligro. La agencia ha dicho que va a examinar de nuevo las notas de la Unión en 2012. Pero el problema podría llegar esta semana con la posible rebaja a muchos países por parte de Standard and Poor’s, en particular Francia y Alemania.

Caroline Newhouse:

“De todas maneras para que el tratado intergubernamental se apruebe, quedan tres meses y durante ese tiempo las dudas serán aún mayores. Después habrá que confiar en que cada gobierno haga cambios en la Constitución e introduzca la famosa “regla de oro” votada directante en los parlamentos y sin necesidad de hacer un referéndum”.

Euronews:

¿Cree que eso es posible en un contexto dónde los países tienen muchos problemas sociales por los planes de austeridad?

Caroline Newhouse:

“¿Qué harían países como Italia, Grecia o España si la zona euro explotara? ¿Tendría sentido que volvieramos a las monedas de hace diez años? Creo que nos enfrentaríamos a una devaluación importante, a un aumento de la inflación y a una pérdida de competitividad. También habría un núcleo duro que se mantendría en la eurozona.

Creo que eso no es bueno para nadie. Ahora tenemos que ir más allá, a poner en común las deudas soberanas e ir hacia un federalismo económico y político”.

Euronews:

La cuestión principal a la que no ha respondido la cumbre es el papel del Banco Central Europeo. Se han encaminado hacia un refuerzo de la labor del FMI pero el BCE sigue estando un poco apartado.

Caroline Newhouse:

“Mario Draghi ha dado un rumbo diferente a la política monetaria de su predecesor Trichet. Como se pudo comprobar en la reunión del BCE del jueves, Draghi ha colocado al Banco Central Europeo como prestamista en última instancia de los bancos. Sin embargo el BCE no presta a los Estados de la Unión”.