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La discreta entrada en Twitter de François Fillon

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La discreta entrada en Twitter de François Fillon

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El primer ministro francés tiene una cuenta de esas que abundan en la red social del pájaro azul.

Apenas cuatro tuits desde el pasado octubre, un pseudónimo y un huevo en su ‘avatar’, la imagen que viene por defecto en Twitter cuando no se personaliza la fotografía del perfil.

Su primer tuit, el 23 de octubre, podría haber dado pistas: « @alainlambert y yo con el primer ministro japonés en Tokio ». En general las cuentas anónimas con seudónimo que inundan Twitter no se codean con el primer ministro japonés ni con un ex ministro de Presupuesto como Alain Lambert.

El diputado Jérôme Chartier, compañero de partido de Fillon, es el extremo opuesto. Su cuenta Twiter está perfectamente identificada, con fotografías y enlazada a su cuenta en Facebook. El perfecto ‘político 2.0’.

Chartier daba el pistoletazo de salida a la caza de la cuenta Twitter afirmando que el primer ministro Fillon estaba entre sus seguidores con un seudónimo.

El acertijo no podía ser más del gusto de los tuiteros, que se lanzaron como locos a investigar cual, entre los más de 1.000 seguidores de Jerome Chartier, podía ser el primer ministro.

El ganador ha sido Stéphane Marchau ( @smarchau), un informático que hoy ha recorrido cadenas de radio, periódicos y portales de internet contando cómo consiguió desenmascarar al primer ministro enmascarado. Como buen informático utilizó un programa que le permitió filtrar los seguidores de del diputado hasta dar con la cuenta.

Primero eliminó las cuentas de periodistas y políticos. Una vez eliminados los nombres ‘famosos’ y filtrando los perfiles restantes con su programa –no ha dicho cual- sólo le quedaban cinco posibilidades: entre ellas una mujer y una cuenta automática, un robot así que las opciones se iban reduciendo.

Mirando en internet descubrió que Fillon vive en una casa de campo de Beaucé. Esto y su tuit hablando sobre el primer ministro japonés le permitió dar con la cuenta Twitter de François Fillon.

Por cierto, que Marchau sigue esperando su recompensa, la botella de champán que prometió Chartier. De momento ha sido felicitado por Fillon personalmente. En Twitter, claro.

La pregunta es por qué el primer ministro francés tiene una cuenta Twitter incompleta y anónima. Tendrá que responder él mismo.