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¿Empatía con la desgracia armenia o maniobra electoral?

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¿Empatía con la desgracia armenia o maniobra electoral?

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Una veintena de países, así como instituciones internacionales como el Parlamento Europeo reconocen la existencia del genocidio armenio. Otros países como España, Alemania, Reino Unido o Turquía hablan de masacre y omiten la palabra genocidio.

En Octubre cuando se estaba preparando la nueva ley, Sarkozy visitó Armenia:

“Si un gran país como Turquía reconociese las páginas negras de su historia, y por lo tanto la existencia del genocidio armenio, Francia y Armenia considerarían que éste sería un gran paso”.

La respuesta de Ankara fue inmediata en boca del primer ministro turco Erdogan:

“Ahora, el presidente francés visita Armenia y hace recomendaciones parciales a Turquía utilizando este asunto como herrramienta electoral. Aconséjate a ti mismo primero y soluciona los problemas domésticos”

De todos los países que han reconocido el genocidio, la posición francesa es, sin duda, la que más ha afectado a Turquía por los lazos que unen a ambos países.

Para entender la dimensión histórica, hay que remontarse a la época en la que el imperio otomano perdió el 85 % de sus tierras entre 1878 y 1918. La Primera Guerra Mundial era una oportunidad de reconquista.

La masacre armenia se llevó a cabo durante el gobierno de los Jóvenes Turcos, embrión de la formación en la que se apoyó Mustafá Ataturk para fundar la actual Turquía.

El imperio otomano entra en guerra junto con Alemania y el imperio austrohúngaro. Los otomanos querían evitar a toda costa la creación de un estado armenio que se uniese previsiblemente al imperio ruso.

De esta forma, se ejecutó primero a los varones jóvenes, y posteriormente se deportó hacia lo que hoy es Siria a miles de armenios. Cientos de miles de ellos perecieron por las condiciones en las que se llevó a cabo la deportación. Las cifras de muertos son dispares, los historiadores calculan que murieron entre medio millón y millón y medio de armenios.

Ataturk, el creador de la república turca, calificó de vergonzosa la masacre, pero los sucesivos líderes en Turquía han rehuído ir más lejos en el calificativo. Para la mayor parte de los turcos otro reconocimiento sería debilitar a su país, actualmente la decimoquinta economía mundial, y el cuarto socio comercial de Francia fuera de la Unión Europa.

París reconoció el genocidio armenio legalmente en 2001. Esta ley va más allá y parece una señal más de Sarkozy a Ankara de que no quiere a Turquía en la UE.

Además de la empatía francesa con el sufrimiento armenio, esta maniobra podría tener un fin electoral. Los 600.000 armenios que viven en Francia tienen un gran poder económico frente a los 500.000 turcos que viven en el país.