Última hora

Leyendo ahora:

Gaza: "El crimen es demasiado grande para ser ocultado"


Gaza

Gaza: "El crimen es demasiado grande para ser ocultado"

Consuelo Maldonado: Señor Gilles Devers, usted es el portavoz del grupo de abogados que, en enero de 2009, denunció Israel ante el Tribunal Penal Internacional por crímenes de guerra. ¿Ha habido algún progreso?

Gilles Devers: “Los hechos están descritos en el informe Goldstone. Todo el mundo sabe que se han cometido crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Palestina tiene la competencia judicial, pero no la puede ejercer por la ocupación, pero sí puede transferirla al Tribunal Penal Internacional. En la actualidad, estamos en una fase de espera que corresponde, por desgracia, a un doble estándar que marca toda la vida del derecho internacional. El crimen es demasiado grande para ser ocultado”.

Consuelo Maldonado: El ministerio de Justicia de Gaza le ha confiado la defensa de los derechos de los prisioneros palestinos. ¿Puede ser éste el inicio de una nueva denuncia ante el Tribunal Penal Internacional?

Gilles Devers: “Los prisioneros son torturados de manera sistemática, los juicios no son justos y, además, están las condiciones de detención. Tres capítulos de violaciones del derecho internacional, por lo tanto la respuesta es sí, los expedientes de los prisioneros serán llevados ante el Tribunal Penal Internacional”.

Consuelo Maldonado: Usted está investigando sobre otro informe conocido en Gaza como “cementerios número”, ¿de qué se trata?

Gilles Devers: “Un cierto número de detenidos mueren en prisión. Israel se niega a entregar los cuerpos, lo que quiere decir, que sigue imponiendo las penas a los cadáveres. Las familias son informadas de la muerte a través de la Cruz Roja Internacional, pero como no se les da ningún certificado de defunción, no saben y nunca estarán seguras de si se ha producido el fallecimiento o no. Los cuerpos son enterrados en cementerios numerados. La persona se convierte en un número y continúa purgando su pena una vez muerta”.

Consuelo Maldonado: ¿De cuántos casos hablamos?

Gilles Devers: “En nuestra última visita a Gaza, después de trabajar con las autoridades hemos hallado, al menos, 350 familias afectadas”.

Consuelo Maldonado: Hablemos ahora del bloqueo militar. Usted trabaja para desbloquear las exportaciones de mercancías desde Gaza. ¿Qué argumentos legales utiliza Israel para mantener este bloqueo?

Gilles Devers: “Razones de seguridad, lo que no significa absolutamente nada. ¿Quién puede decir cuál es la razón de seguridad que prohíbe las exportaciones de flores desde Gaza?

En Holanda están esperando estas flores, están catalogadas. El acuerdo europeo firmado en septiembre de 2011 que se aplicará desde el próximo enero libera los derechos de aduanas.

Es decir, la Unión Europea, que se siente muy culpable por no ayudar más a Palestina, ha eximido a las exportaciones palestinas de los derechos de aduana. En la medida en que estos productos son libres, no tenemos por qué pasar por las aduanas israelíes. Los productores se están organizando para exportar flores desde Gaza en dirección a Europa”.

Consuelo Maldonado: Usted habla de flores, ¿existen también otros productos?

Gilles Devers: La Unión Europea juega a dos bandas. Ha dicho que esta exención de derechos de aduana no se aplica a las frutas y hortalizas, como si el mercado europeo pudiese estar amenazado por este tipo de productos que provienen de Gaza. Por el momento, Gaza puede exportar sus flores, y también, los productos agrícolas transformados.

Este bloqueo es ilegal. Así está reconocido por Naciones Unidas y hay, por desgracia, un consenso de los poderes occidentales para actuar como si nada. Es escandaloso y estamos trabajando para terminar con este bloqueo con la ley en la mano”.

En euronews estamos orgullosos de contar con periodistas en todo el mundo listos para presentarles los puntos de vista locales sobre las noticias internacionales. Lea más sobre este tema en la lengua en la que ha sido escrito.

Traducción automática

Tailandia

Hace siete años que el tsunami del Índico mató a 230.000 personas