Última hora

Última hora

Tener más de un hijo en China puede ser un auténtico calvario

Leyendo ahora:

Tener más de un hijo en China puede ser un auténtico calvario

Tamaño de texto Aa Aa

En China la norma es: papá, mamá y un niño o una niña. Sin hermanos. Es la política del “hijo único”.

Un control demográfico que nació en forma de ley en 1979 y que algunas familias han decidido no seguir.

El problema es que tener más de un hijo significa infringir la ley y conlleva una vida de calvario para aquellas parejas que deciden saltarse la política gubernamental.

Wu Weiping decidió tener un segundo hijo en 2008 y cuenta lo mal que lo pasó. “Lo que más me preocupó en ese momento fue dónde dar a luz con seguridad. He visto muchos casos de mujeres que intentaron tener 2 hijos y que fueron obligadas a abortar. Tenía mucho miedo de que a mi también me pasara”.

A esta profesora le pusieron una multa de 14.000 euros, la echaron del trabajo y la forzaron a separarse de su marido.

Li Yongan, un profesor universitario de Pekín también perdió su empleo, rehusó pagar la onerosa multa y no pudo registrar a su hijo. Lo que supone que tiene que ir a escuelas privadas y pagar unos 300 euros al mes.

“Nunca me he arrepentido pero he estado deprimido y muy enfadado durante años. Lo he pasado muy mal y ha sido todo una tortura psicológica por el simple hecho de tener 2 niños. Esto no tiene ningún sentido”, contaba Li.

Los demógrafos coinciden en que el modelo está obsoleto. Un 13,6% de la población china tiene más de 60 años y las estimaciones apuntan a que a partir de 2016 la población activa, que por numerosa ha convertido al país en la fábrica del mundo, empezará a caer. Sin embargo Hu Jintao ha anunciado que mantendrá la política del hijo único.