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Mi cara educación

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Mi cara educación

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La debacle económica está teniendo un serio impacto en la educación. Los centros de enseñanza han tenido que pasar por el aro de los recortes presupuestarios.
 
Los estudiantes protestan en las calles en defensa de un servicio público que a pesar del esfuerzo de los gobiernos continúa perdiendo calidad.
 
Hemos visitado dos países, Grecia y Chile, también hablaremos con una experta sobre el futuro de la educación en estos tiempos de crisis.

Grecia: Pan, Educación, Libertad

Las “frontistiria” son esas escuelas privadas nocturnas que cuestan una media de 4000 euros al año. Son consideradas indispensables para preparar los “panelinies”, o exámenes de ingreso en las universidades griegas.

Irini Karioti, profesora de literatura: “En las condiciones actuales, la enseñanza pública, incluso con los mejores profesores, no inspira confianza y los alumnos creen que no conseguirán entrar en la universidad si no asisten a clases privadas nocturnas el verano antes o, incluso, el año precedente al ingreso en la universidad.”

Universidades como multinacionales

Ellen Hazelkorn, directora del Departamente de Investigación sobre políticas educativas universitarias en el Instituto Tecnológico de Dublín:

“En el futuro veremos como algunas universidades actuarán como multinacionales, un modelo que existe ya en Estados Unidos, con campus universatarios repartidos por todo el mundo.”

“Las universidades tienen que reestructurarse, deben fijar sus prioridades, sus necesidades presupuestarias. Tienen, también, que cambiar sus programas educativos. La oferta de asignaturas disminuye y eso tiene un impacto en la calidad de la enseñanza.”

Chile: una enseñanza pública demasiado cara

Valparaiso es junto con la capital, Santiago de Chile el corazón de las movilizaciones estudiantiles. En esta ciudad portuaria se encuentra el Parlamento que debe examinar una reforma educativa que podría dar un giro al sistema educativo heredado de la era Pinochet.

Los colegios e institutos financiados hasta ahora por los ayuntamientos podrían pasar a estar bajo el ala del Estado. Una exigencia que ha movilizado en más de cuarenta ocasiones a estudiantes y profesores desde el mes de mayo.