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¿Es la diabetes una enfermedad de sociedades demasiado limpias?

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¿Es la diabetes una enfermedad de sociedades demasiado limpias?

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Los dependientes de la insulina por la diabetes están aumentando en todo el mundo, aunque aun se desconocen las causas de esta enfermedad. ¿Por qué las personas son vulnerables a la diabetes? ¿Puede que el incremento del nivel de vida en entornos estériles, la vida urbana y la comida industrializada debiliten al sistema inmunitario?

Nuestra investigación para encontrar respuestas empieza en Finlandia, el país con el índice más alto de diabetes del tipo 1.

Irina vive en un suburbio de Helsinki. Cuando tenía diez años, fue internada urgentemente en un hospital al caer repentinamente enferma.

Irina Kim: “Tengo suerte de seguir con vida. Estuve muy mal. Me tuve que recuperar durante varios días en el servicio de urgencias”.

A Irina, se le diagnosticó precisamente una diabetes del tipo 1. Desde entonces, necesita inyecciones regulares de insulina para mantener unos niveles de azúcar en la sangre apropiados.

Irina Kim: “Debo tener siempre una jeringuilla a mano. Necesito una dosis rápida de insulina antes de cada comida y, una larga dosis, cada noche”.

Todavía no está claro qué causa exactamente la diabetes. Un estudio europeo avala la hipótesis de la higiene y sugiere que los immuebles asépticos y la comida libre de bacterias minan nuestra salud.

El proyecto de investigación DIABIMMUNE chequea centenares de niños en Finlandia para desvelar por qué tantos de ellos no generan resistencias contra las enfermades autoinmunes.

Sari Mildh-Laakkonen, estudiante participante en el proyecto DIABIMMUNE: “Podría deberse a que el entorno aquí es demasiado limpio. Esta podría ser una razón de porqué tenemos alergias y cosas parecidas”.

Varias muestras y otros datos recogidos en hospitales se envían a los distintos laboratorios que participan en este proyecto internacional.

Aquí, en el centro de investigación Biomedicum, los trabajos son dirigidos por el profesor Mikael Knip, especializado en pediatría en la Universidad de Helsinki.

Mikael Knip, investigador principal del DIABIMMUNE: “Aquí tenemos muestras de suero, de algodones, de deposiciones. También muestras nasales. Y aquí vemos una muestra de leche bebida por un niño y del polvo de una cama infantil”.

Estas muestras pueden contener claves de hasta qué punto las primeras infecciones de la vida se pierden en Finlandia por una población urbanizada, la esterilización de la leche, los potentes desinfectantes y el frío clima que inhibe la circulación de patógenos.

Heikki Hyöty, profesor de la Escuela Média de la Universidad de Tampere: “Creemos que estas infecciones que suponían el historial del bebé antes del año son muy importantes. Si no tiene estas infecciones, la regulación de la inmunidad no se desarrolla y esto lleva a enfermedades como la diabetes o la alergía”.

Para probar esta hipótesis, el estudio se extiende tanto a la vecina Estonia como a la República Rusa de Carelia, donde la incidencia de la diabetes del tipo 1 es seis veces más baja que en Finlandia. Posiblemente, a causa de unos niveles de vida también menores.

Mikael Knip: “Es una evidencia de que los microbios son mayores en Carelia, comparado con Finlandia. Y, por supuesto, pensamos que esto confirma la hipótesis de la higiene. Es decir, que con más microbios al principio de la vida, dispones de menos enfermedades y alergias autoinmunes”.

Cruzamos la frontera fino-rusa para visitar la capital de Carelia, Petrozavodsk. En esta ciudad de 270.000 habitantes, más del sesenta por ciento de los jardines de infancia participan en el programa DIABIMMUNE. Las familias voluntarias pasan las mismas pruebas y rellenan los mismos formularios que sus homólogos fineses.

Ilya Kuznetsov, estudiante participante en el DIABIMMUNE: “Hay muchas preguntas sobre la dieta y el estilo de vida. No solo a cerca de la infancia, sino también de la familia al completo”.

Los formularios permiten a los científicos recoger informaciones sobre las condiciones de vida de cuando eran bebés, que puden corresponder con los síntomas de predisposición a la diabetes.

Svetlana Pylova, estudiante de medicina en el DIABIMMUNE: “Cada familia rellena varios formularios, que empiezan con preguntas detalladas sobre el embarazo de la madre y siguen con el desarrollo del niño, el cuadro médico de la familia, información sobre las vacunas, etcétera. Por tanto, disponemos de un considerable volumen de información que entramos en nuestra base de datos”.

El estudio, que continuará al menos hasta 2013, ayudará a descubrir los factores sobre los microbios que provocan o previenen la diabetes. Esto abrirá la posibilidad de una futura inmunización, usando por el momento una alimentación con productos probióticos.

Natalia Dorshakova, supervisora de investigación del DIABIMMUNE: “Hemos obtenido un cierto éxito en el tratamiento de la diabetes, pero solo a nivel de síntomas y terapia contra las complicaciones. Nuestra labor principal es prevenir el proceso de autoinmunidad desde el principio o, al menos, detener este proceso si ya se está desarrollando en el pancreas. Por ello, nuestro objetivo es encontrar los factores que provocan la diabetes. Cuando hallamos detectado nuestro enemigo, sabremos cómo luchar contra él”.

Mientras tanto, decenas de miles de muestras congeladas de los chicos de Carelia estarán almacenadas en Petrozavodsk. Los investigadores esperan una enmienda en la legislación rusa que podría autorizar la exportación de material biológico para estudios en Europa.

Y, simultáneamente, otro proyecto europeo se está terminando en Montpellier, Francia. Un nuevo sistema de alta tecnología que se dedica a hacer ensayos controla constantemente los niveles de glucosa en la sangre de los pacientes diabéticos y avisa de si hay que realizar acciones correctivas. Sensores sin hilos, fijados en el cuerpo de los pacientes, miden su composición sanguínea y actividad física.

Jérôme Place, ingeniero de investigación clínina de la Universidad de Montpellier: “Estos dos sensores se comunican con un tercer dispositivo desarrolllado dentro del proyecto DIAdvisor. Este prototipo utiliza los datos recogidos por los sensores para predecir el cambio en el nivel de glucosa en las dos próximas horas”.

El dispositivo portátil indica las fluctuaciones de glucosa en la sangre de los pacientes y calcula su probable dinámica basándose en cada una de sus características individuales. El sistema se está probando en seis voluntarios, de tres países europeos distintos.

Pierre Favantines, participante en el estudio DIAdvisor: “No es más grande que un móvil. Cuando no me siento en gran forma y tiendo a tener más hipoglucemia, lo saco de mi bolsillo, aprieto el botón y miro en qué situación estoy”.

El sistema tiene en cuenta la actividad física, las comidas, las inyeccionese de insulina y otros factores para las predicciones adecuadas y el tiempo para aplicarlas.

Christophe Nguyen, estudiante participante en el DIAdvisor: “El hecho de disponer de indicaciones sobre el descenso de glucemia, te permite tomar las medidas correctoras, como más azúcar para no caer en la hipoglucemia. Y, cuando se está en hipoglucemia, se actúa igual: la señal sonora nos permite corregir para evitar efectos secundarios a largo término”.

Para los estudios clínicos, los indicadores del dispositivo del DIAdvisor se controlan usando las muestras de sangre. Según uno de los responsables del estudio, el profesor Éric Renard, este sistema único puede ser extremadamente útil para los pacientes que requiren de estos consejos para sus vidas diarias.

Eric Renard, responsable del proyecto DIAdvisor: “Lo que es muy difícil para un enfermo diabético tratado con insulina es tomar decisiones. Muy a menudo, cuando el enfermo no ve bien su nivel de glucemia, no sabe qué hacer. Aunque haya sido educado, tiene miedo a tomar una decisión equivocada. Este sistema les tranquilizará, diciéndoles lo que tienen que hacer. Y, las primeras pruebas del año pasado, demuestran que el aparato se comporta de forma justa en el noventa por ciento de los casos. El sistema no dará nunca un mal consejo. A veces, no lo da de manera precisa, pero siempre es en el buen sentido”.

Un mayor desarrollo en los algorritmos inteligentes puede desembocar en el futuro en un pancreas artificial, con lo que los millones de diabéticos dependientes de insulina se ahorrarán los problemas que sufren ahora.

www.diabimmune.org

www.diadvisor.eu/