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Cuando morir de frío no es una frase hecha

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Cuando morir de frío no es una frase hecha

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La ola de frío que azota a Europa con temperaturas de hasta 30 bajo cero en algunos países del Este, es especialmente devastadora para los sin techo. Este invierno ya han muerto de frío más de cien personas, la mayoría, sin domicilio fijo.
 
 
Aunque cada país tiene su propia definición del término y su propio plan de ataque para gestionar la situación, ningún país de Europa se salva.
 
Polonia, Ucrania y Rumanía se llevan la peor parte. El número de víctimas aumenta a medida que pasan las horas. En esta época, los albergues y refugios están a rebosar.
 
 
“Vengo a comer y a pasar el día. Lo importante es evitar el exterior, porque hace un frío terrible”
 
 
Las temperaturas glaciales fragilizan a los más desfavorecidos, cada vez más numerosos.
 
 
La crisis ha dejado sin empleo a más de seis millones de personas en el Viejo Continente.
Se calcula que este año, el 25% de los europeos se verán expuestos a la pobreza y a la exclusión social.
 
Aunque es difícil conocer la cifra exacta, diversas fuentes señalan que hay cerca de tres millones de personas sin domicilio fijo en Europa.
 
 
Y el fenómeno afecta a todos los países, independientemente de su situación económica. Proporcionalmente, Francia encabeza la lista.
 
En Grecia, el país más afectado por la crisis, el número de sin techo ha aumentado un 25% en dos años. Actualmente hay cerca de 20 mil.
 
 
Markos Bolaris. Viceministro de Salud:
“En los últimos meses hemos incluido una nueva categoría en la lista: los llamados nuevos sin techo, en otras palabras, ciudadanos que han perdido sus trabajos, no pueden pagar las facturas y son desahuciados. Este es un nuevo perfil de la sociedad griega”
 
 
En el polo opuesto, Alemania. El país considerado verdugo de Grecia ha reducido a la mitad el número de personas sin domicilio en cuestión de diez años. Pero el fenómeno sigue existiendo y es particularmente visible en Berlín, donde cada noche los albergues se quedan sin plazas.