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¿Por qué la violencia estalla en los partidos de fútbol?

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¿Por qué la violencia estalla en los partidos de fútbol?

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El mundo del fútbol coincide: ha sido una nueva jornada negra. El balompié en su totalidad lamenta los 74 muertos y más de 1.000 heridos que dejaron los enfrentamientos en Port Said entre hinchas el Al Masry y el Al Ahly; y de nuevo se pregunta por qué.

“Ha sido un día negro para el fútbol. El país de Egipto afronta una época delicada y no se necesita mucho para que la situación estalle. En cada Federación hay responsables de la seguridad, pero en el fútbol hay tanta pasión y emoción que no se puede garantizar la seguridad total”, decía el presidente de la FIFA Sepp Blatter al respecto.

Pocos dudan de que la tragedia de Egipto tiene su origen en la situación política del país más que en el propio deporte en sí, pero todos, al igual que Blatter, coinciden en que el fútbol es un magnífico caldo de cultivo para estas situaciones dada la pasión que inunda los campos.

La tragedia de Heysel en 1985, con 39 aficionados muertos en la final de la Copa de Europa entre Juventus y Liverpool marcó un antes y un después. El caracter internacional de lo ocurrio, junto con otros desastres como el de Hillsborough, llevaron a la aparición de una nueva serie de medidas para garantizar la seguridad en los estadios.

Entre ellas, limitar el consumo de alcohol en los recintos deportivos. También se incrementó la vigilancia en los campos y el control en los accesos para mejorar el seguimiento de los hinchas y detectar a aquellos especialmente peligrosos a los que se puede incluso prohibir su asistencia a eventos deportivas. Igualmente se aumentó la presión sobre los clubes, con multas y sanciones como las de disputar partidos a puerta cerrada para evitar que protegiesen a sus ultras.

Sin embargo, estas medidas no siempre son suficientes. Pese a que en campeonatos como los de Inglaterra o España la presencia de estos aficionados radicales se ha minimizado, en otros lugares, como Argentina, su influencia sigue latente a un gran nivel.