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Rétromobile: la era dorada del motor

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Rétromobile: la era dorada del motor

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París acoge estos días la trigésimo séptima edición de Rétromobile, un salón del automóvil en el que pueden verse algunos de los coches y motos que marcaron una época. La feria cuenta con 350 expositores. Algunos son coleccionistas, otros, fabricantes o asociaciones de automovilistas. El aficionado tiene donde elegir. 
  
“Este año, la estrella de Retromobile es la colección de Peter Mullin”, dice François Melcion, director de Rétromobile. “Se trata de una colección que viene de Los Ángeles y que nos presenta 10 autmóviles franceses con carrocería también francesa. Es la triple A de Rétromobile. Pero aparte de coleccionistas, también hay vendedores, que nos traen vehículos excepcionales en busca de un comprador. Son piezas únicas. Es difícil saber cuál es la más bella. Rétromobile es un espacio en el que, incluso si no amamos el mundo del motor, siempre hay cosas que ver y donde aflora la nostalgia”.
  
La colección del empresario estadounidense Peter Mullin ha recibido premios por todo el mundo. Se trata de una muestra nada corriente de vehículos Art Déco que normalmente pueden visitarse en un museo de California y que durante estos días regresan a su país de origen.
  
“Adoro los coches franceses”, reconoce Mullin. “Sobre todo aquellos fabricados antes de la II Guerra Mundial. Creo que en aquella época se hicieron grandes vehículos, por sus prestaciones y por su diseño. Son esculturas rodantes. Y desde el primer momento que los vi, me quedé enganchado a ellos. No hay nada más precioso”.
  
Cerca de 90.000 personas visitarán Rétromobile este año. Algunos de ellos vienen sólamente para echar un vistazo. Y otros, con la intención de adquirir un vehículo. Ochenta automóviles saldrán a subasta. Y en algunos casos a precios desorbitados.
  
“El coche más caro es evidentemente el Ferrari 250 GT cabriolet, también conocido como el California, de 1959”, dice Matthieu Lamoure, director de Artcurial Motorcars. “Es una pieza excepcional. Sólo se fabricaron cuarenta y siete. Fue el modelo de la nouvelle vague, con Brigitte Bardot, Annette Stroyberg, Jean Paul Belmondo. En aquellos años todo el mundo quería uno. Johnny Halliday lo tuvo durante unos años, como Alain Delon. Todas las estrellas de la jet-set suspiraban por este deportivo. Es la estrella de esta feria y está valorado en tres millones de dólares. También tenemos un Ferrari F40 de 1989. Perteneció a Nigel Mansell y fue un regalo que le hizo el mismísimo Enzo Ferrari. Y tampoco podemos olvidarnos de los coches de la pre-guerra, como el Delaunay Belleville, un vehículo que entonces era tan prestigioso como los Rolls Royce. Y que pertenece desde 1918 a la familia Michelin, la misma que luego fabricaría neumáticos”.
 
Automóviles excepcionales y accesorios difíciles de encontrar en otro lugar, como estos carburadores con más de un siglo de historia. Retromobile es una cita única en el mundo del motor.