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Reconciliación palestina

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Reconciliación palestina

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1987: al rebufo de la primera Intifada, la revuelta popular palestina unida contra la ocupación israelí, nace Hamas.

El movimiento de la resistencia islámica aboga desde su creación por la destrucción del Estado de Israel, con quien rechaza todo reparto territorial.

Desde el principio hay importantes diferencias ideológicas entre Hamas, liderado por el jeque Yassin y al Fatah, creado en 1959 por Yaser Arafat.

Fatah no ha reivindicado nunca la desaparición de Israel y ha evolucionado con el transcurso de los años hacia la aceptación de una solución basada en el reparto de territorio.

En ese reparto se basaron los Acuerdos de Oslo en 1993, sellados con el apretón de manos entre Arafat y Rabin.

Pero Hamas rechaza el acuerdo criticando a la vez el fondo, porque implica el reconocimiento del Estado de Israel, y el contenido.

Con el transcurso de los años, la Autoridad Palestina nacida de los acuerdos se paraliza y Hamas se marginaliza, aunque no pierde el apoyo popular debido a su importante tejido social.

Hay quienes afirman que el Mossad apoyó a Hamas en los territorios ocupados para provocar un enfrentamiento entre los islamistas y Fatah y evitar la creación de un Estado palestino.

En 2004, cuando muere Arafat, el proceso de paz está en pleno impás y Hamas elige un cambio de estrategia. El movimiento decide participar en las instancias políticas, presenta varios candidatos a las legislativas de 2006 y ante la sorpresa general, gana.

El presidente Abbas se ve obligado a aceptar la formación de un Gobierno de Unidad Nacional con Ismail Hanyeh como primier ministro.

Pero el entente es de corta duración. Los partidarios de Hamas y los de Fatah siguen enfrentándose en la calle entre acusaciones cruzadas de corrupción y fanatismo.

Un ambiente explosivo que acaba degenerando en guerra civil en junio de 2007. Los cien muertos en el asfalto consuman la ruptura. Hamas prescinde de Fatah y toma el poder en Gaza.

Desde hace cinco años, los ya fragmentados territorios palestinos están divididos en dos:

Por una parte Cisjordania, con dos millones y medios de habitantes y con Ramalah como capital de la Autoridad Palestina, y por otro, la franja de Gaza, de 41 kilómetros, con millón y medio de habitantes sometidos a un férreo bloqueo y en situación de extrema pobreza.

Estas dos entidades son las principales interesadas en unificar sus voces para defender un sueño común: la creación de un Estado palestino.

Sin duda la ofensiva lanzada en la ONU por Mahmoud Abbas el pasado septiembre ha acelerado las cosas. Para tener un mínimo de credibilidad, los palestinos tienen que hablar con una sola voz.

En los últimos meses, Mahmoud Abbas y Jaled Mechaal, el número uno de Hamas, han multiplicado las reuniones y han hecho lo posible para sellar la reconciliación. La piedra angular será la organización de elecciones este año.