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Inminente veredicto en el caso Eternit

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Inminente veredicto en el caso Eternit

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Nicola Pondrano. Extrabajador de Eternit y líder del sindicato CGL en Casale:

“En Casale lo llamamos polvo…se dice:tengo polvo en los pulmones”

Raffaele Guariniello. Fiscal de Turín:

“Los delitos, los crímenes, viajan a la velocidad de la luz. La justicia viaja aún en carromato”

Romana Blasotti Pavesi, presidenta de la Asociación de víctimas del Amianto de Casale:

“Hago todo lo que puedo para no recordar, porque cuando murió mi hija, perdí las lágrimas, ahora soy incapaz de llorar”

Hace poco más de dos años, comenzaba en Turín el mayor proceso de la historia relacionado con el amianto.

Los imputados son los dos últimos propietarios de Eternit: una multinacional de cemento con fábricas en Italia, Suiza, Francia y América del sur.

La fiscalía ha pedido 20 años de cárcel para el multimillonario suizo Stephan Schmidheiny y el ex dirigente belga Jean de Cartier de Marchienne, por el uso ilegal de amianto en sus materiales de construcción. La acusación les considera responsables de la muerte en Italia de unas 3.000 personas

La sentencia, fijada para el 13 de febrero, podría crear jurisprudencia y abrir el camino a otros procesos en otros países.

Raffaele Guariniello. Fiscal de Turín:

“La gran elección que se ha hecho aquí es la de haber intentado establecer la responsabilidad de los sujetos que tomaban las principales decisiones en la empresa. Los que decidían cúanto y cómo gastar no eran los italianos, fueron primero los belgas y los suizos después”

Astolfo Di Amato. Abogado de la defensa:

“Cuando Stephan Schmidheiny asumió la dirección de la empresa en 1976, no sólo no percibió beneficios de las empresas italianas, sino que además invirtió en seguridad 72.000 millones de liras, que en los 70 era un suma enorme”

De 1906 a 1986, el pueblo de Casale Monferrato, cerca de Turín, fue la sede de una de las principales fábricas de Eternit en Europa.

Esa actividad contribuyó al desarrollo económico de la zona, pero los habitantes de Casale han pagado y siguen pagando muy cara esa bonanza: desde 1947 hasta hoy, 1800 personas han muerto de mesotelioma pleural, un tumor incurable que padecen no sólo los trabajadores de la fábrica, sino también personas que nunca han puesto un pie en ella.

Bruno Pesce. Director de Vertenza Amianto:

“Todas estas carpetas blancas corresponden a trabajadores de Eternit que han muerto. Las carpetas rosas corresponden a otros ciudadanos muertos por mesotelioma. Las verdes son casos de personas que actualmente padecen mesotelioma. En las amarillas están los trabajadores de Eternit en Casale enfermos”

Nicola Pondrano:

“Cuando Eternit se declaró en quiebra y cerró en 1986, lo más increible es que los obreros que habían perdido sus trabajos no se volvieron contra nosotros, al contrario, nos apoyaron”

Bruno Pesce:

“En los años posteriores al cierre, se produjo una situación extraordinaria, porque en ningún momento se quebró la unidad de la población en tres frentes: justicia, descontaminación y salud pública”

Actualmente, hay un promedio de 50 nuevas víctimas anuales del amianto en Casale. La mayoría son personas con edades comprendidas entre los 40 y los 60 años que han respirado la fibra de amianto antes del cierre de la fábrica.

Daniela De Giovanni. Oncóloga:

“Los habitantes de Casale tienen miedo de enfermar, asi que además del sufrimiento físico hay también un importante sufrimiento psicológico que se deriva del hecho de que si le esta sucediendo a todo el mundo, nos pueda suceder también a nosotros”

Romana Blasotti Pavesi es presidenta de la asociación de familiares víctimas del amianto. Eternit le costó la vida a su marido, exobrero, a su hermana, a una prima y por si fuera poco, a su propia hija.

Romana Blasotti:

“En 2004, un buen día mi hija vino a casa con mi nieto y su hermano. Ya había pasado todos los exámenes médicos y estaba segura…me dijo: mamá, siéntate, tengo que decirte una cosa. Yo también tengo mesotelioma. Naturalmente, era lo último que quería escuchar. La abracé y le dije: no dejaré que te mueras. Pero sabía perfectamente que no podía hacer nada. Ya estaba preparada para estas cosas. La enfermedad se la llevó muy rápido, pero sufrió mucho”

Daniela De Giovanni:

“En los otros tipos de tumores, tarde o temprano hay una especie de aceptación, el enfermo se dice que es el destino, pero con los mesioteliomas es distinto, porque el culpable tiene nombres y apellidos, el destino no tiene nada que ver. Hay un culpable evidente, y la rabia se desencadena contra ese culpable”

Romana Blasotti:

“La historia no ha terminado. A pesar de que llevamos 30 años de lucha, no hemos terminado. Seguimos sin tener certeza de que se esté llevando a cabo una investigación médica y no ha terminado la descontaminación. Por tanto, es una lucha que debe proseguir”

Nicola Pondrano. Extrabajador de Eternit y líder del sindicato CGL en Casale:

“En Casale lo llamamos polvo…se dice:tengo polvo en los pulmones”

Raffaele Guariniello. Fiscal de Turín:

“Los delitos, los crímenes, viajan a la velocidad de la luz. La justicia viaja aún en carromato”

Romana Blasotti Pavesi, presidenta de la Asociación de víctimas del Amianto de Casale:

“Hago todo lo que puedo para no recordar, porque cuando murió mi hija, perdí las lágrimas, ahora soy incapaz de llorar”

Hace poco más de dos años, comenzaba en Turín el mayor proceso por desastre medioambiental celebrado en Europa.

Los imputados son los dos últimos propietarios de Eternit: una multinacional de cemento con fábricas en Italia, Suiza, Francia y América del sur.

La fiscalía ha pedido 20 años de cárcel para el multimillonario suizo Stephan Schmidheiny y el exdirigente belga Jean-Louis de Cartier de Marchienne, por el uso ilegal de amianto en sus materiales de construcción. La acusación les considera responsables de la muerte en Italia de unas 3.000 personas

La sentencia, fijada para el 13 de febrero podría crear jurisprudencia y abrir el camino a otros procesos en otros países.

Raffaele Guariniello. Fiscal de Turín:

“La gran elección que se ha hecho aquí es la de haber intentado establecer la responsabilidad de los sujetos que tomaban las principales decisiones en la empresa. Los que decidían cúanto y cómo gastar no eran los italianos, fueron primero los belgas y los suizos después”

Astolfo Di Amato. Abogado de la defensa:

“Cuando Stephan Schmidheiny asumió la dirección de la empresa en 1976 no sólo no percibió beneficios de las empresas italianas, sino que además invirtió en seguridad 72 mil millones de liras, que en los 70 era un suma enorme”

De 1906 a 1986, el pueblo de Casale Monferrato, cerca de Turín, fue la sede de una de las principales fábricas de Eternit en Europa.

Esa actividad contribuyó al desarrollo económico de la zona, pero los habitantes de Casale han pagado y siguen pagando muy cara esa bonanza: desde 1947 hasta hoy, 1800 personas han muerto de mesotelioma pleural, un tumor incurable que padecen no sólo los trabajadores de la fábrica, sino también personas que nunca han puesto un pie en la fábrica.

Bruno Pesce. Director de Vertenza Amianto:

“Todas estas carpetas blancas corresponden a trabajadores de Eternit que han muerto. Las carpetas rosas corresponden a otros ciudadanos muertos por mesotelioma. Las verdes son casos de personas que actualmente padecen mesotelioma. En las amarillas, están los trabajadores de Eternit en Casale enfermos”

Nicola Pondrano:

“Cuando Eternit se declaró en quiebra y cerró en 1986, lo más increible es que los obreros que habían perdido sus trabajos no se volvieron contra nosotros, al contrario, nos apoyaron”

Bruno Pesce:

“En los años posteriores al cierre, se produjo una situación extraordinaria, porque en ningún momento se quebró la unidad de la población en tres frentes: justicia, descontaminación y salud pública”

Actualmente, hay un promedio de 50 nuevas víctimas anuales del amianto en Casale. La mayoría son personas con edades comprendidas entre los 40 y los 60 años que han respirado la fibra de amianto antes del cierre de la fábrica.

Daniela De Giovanni. Oncóloga:

“Los habitantes de Casale tienen miedo de enfermar, asi que además del sufrimiento físico hay también un importante sufrimiento psicológico que se deriva del hecho de que si le esta sucediendo a todo el mundo, nos pueda suceder también a nosotros”

Romana Blasotti Pavesi es presidenta de la asociación de familiares víctimas del amianto. Eternit le costó la vida a su marido, ex obrero, a su hermana, a una prima y por si fuera poco, a su propia hija.

Romana Blasotti:

“En 2004, un buen día mi hija vino a casa con mi nieto y su hermano. Ya había pasado todos los exámenes médicos y estaba segura…me dijo: mamá, siéntate, tengo que decirte una cosa. Yo también tengo mesotelioma. Naturalmente, era lo último que quería escuchar. La abracé y le dije: no dejaré que te mueras. Pero sabía perfectamente que no podía hacer nada. Ya estaba preparada para estas cosas. La enfermedad se la llevó muy rápido, pero sufrió mucho”

Daniela De Giovanni:

“En los otros tipos de tumores, tarde o temprano hay una especie de aceptación, el enfermo se dice que es el destino, pero con los mesioteliomas es distinto, porque el culpable tiene nombres y apellidos, el destino no tiene nada que ver. Hay un culpable evidente, y la rabia se desencadena contra ese culpable”

Romana Blasotti:

“La historia no ha terminado. A pesar de que llevamos 30 años de lucha, no hemos terminado. Seguimos sin tener certeza de que se esté llevando a cabo una investigación médica y no ha terminado la descontaminación. Por tanto, es una lucha que debe proseguir”