Última hora

Última hora

¿Hacia dónde va Grecia?

Leyendo ahora:

¿Hacia dónde va Grecia?

¿Hacia dónde va Grecia?
Tamaño de texto Aa Aa

Palas Atenea es la diosa de la sabiduría, el valor y la inspiración. ¿Pero puede decirle a los griegos hacia dónde se dirige su país?

Probablemente, no. Las decisiones cruciales se toman en el Parlamento. Y con las elecciones anticipadas a la vuelta de la esquina, nadie se atreve a decir quién marcará el ritmo político a partir de abril.

Tras la exclusión, el domingo, de los diputados que se negaron a votar el plan de austeridad, la incertidumbre política es total. Ilias Nikolakopoulos es sociólogo político de Opina: “Ni siquiera sabemos el número exacto de partidos que estarán representados en la Cámara”, asegura. “Ese es el mayor problema. El pasado domingo asistimos en el Parlamento a la disolución de dos grandes partidos políticos. Y se me antoja muy difícil que esos dos partidos puedan formar de nuevo un gobierno de unidad nacional tras los comicios”.

Si las elecciones se celebraran mañana, el partido de centro derecha Nueva Democracia obtendría un 31% de los votos. Necesitaría, por tanto, un socio de coalición. Y probablemente tendrían que pactar con los socialistas del Pasok.

Precisamente fue el socialista Yorgos Papandreu el que comenzó a aplicar las primeras medidas de austeridad, en 2010. Los griegos no lo han olvidado. Y una prueba es que el Pasok sólo aglutina el 8% de la intención de voto.

Si en el plano político la incertidumbre es absoluta, en el plano económico las dudas son más que razonables. La situación es crítica. Las pequeñas y medianas empresas han sufrido un duro castigo y la confianza en el sector bancario y en el euro se ha derrumbado.

Según una encuesta reciente, tanto los consumidores como los empresarios sienten una angustia tremenda. Ya sea porque el euro puede derrumbarse, porque Grecia puede salir de la zona euro o porque vuelva el dracma.

¿Qué dirección tomar? Esa es la gran duda que hoy tiene Grecia, aunque todos saben que cualquier camino será doloroso.

Profundizar en la austeridad, como exige la Troika, es un suicidio para los partidos políticos. Y no hacerlo sería percibido como una gran irresponsabilidad, porque sin la ayuda financiera internacional, Grecia entraría en el caos social.

Nikos Konstandaras es director del diario griego Kathimerini. Euronews se ha puesto en contacto con él, en Atenas, para que nos hable de la situación en su país.

Jon Davies, Euronews:
Nikos, las elecciones están a la vuelta de la esquina. La pregunta que me viene a la cabeza es: ¿quién quiere ser político hoy en Grecia? Porque por un lado, está la troika el FMI, la UE y el Banco Central Europeo que tiene que estar satisfecha y por el otro, está el electorado, que también tiene que estar contento. Un electorado que, sea dicho, muestra su rabia y frustración en las calles griegas.

Nikos Konstandaras: El sistema político griego actual está encallado. Está cambiando a la velocidad de la luz. Podemos ver que las cosas no serán iguales después de las elecciones, pase lo que pase.

La escena política monolítica, con dos partidos alternándose el poder durante los últimos 30 años, ya es historia. No sabemos que habrá después, así que hay incertidumbre también a ese respecto. Me gustaría añadir que creo que será muy útil para nuestros socios europeos ver lo que está sucediendo en Grecia, donde la legitimidad del sistema político está siendo puesta a prueba hasta el límite. Europa debería sacar sus propias conclusiones y adoptar las medidas necesarias, porque somos algo así como un experimento. Algunas veces, las cosas se vuelven difíciles y otras, somos capaces de tomar las decisiones correctas y controlarlas.

Euronews: Va a ser una campaña muy interesante, ¿verdad? Porque los candidatos dicen al electorado: “vamos a recortar vuestras pensiones, el salario mínimo, vuestros beneficios sociales… pero a la vez, les dicen: ¡votadme!”.

Nikos Konstandaras: Exactamente, es algo que nuestro sistema político ha ido aplazando. Los políticos han estado compitiendo por dar más, en lugar de por quitar. El test, aquí, es para el electorado, porque sólo hay blanco o negro, no hay zonas grises. Están los partidos que han apoyado las reformas y el acuerdo con Europa, y están los partidos que lo rechazan. No hay una postura intermedia.

La gente decidirá si quiere escuchar el mensaje de los populistas o cogerán el camino difícil y confiarán en las personas que los han dejado tirados repetidamente.

Recuerde que los dos principales partidos son los que han gobernado Grecia desde 1974 y nos han llevado a este punto. La elección que se presenta es terrible. No hay alternativa.

Euronews: Y el tiempo apremia, ¿no le parece?

Nikos Konstandaras: Así es. Y esto es lo que hace que la situación sea más interesante. Es casi como el acelerador del partículas del CERN, nos encontramos en el centro de un gran colisionador, y estamos viendo como europeos que somos, que estamos poniendo a prueba nuestros vínculos con Europa, y los europeos están probando a su vez sus relaciones con Grecia.

¿Quieren realmente ayudar a Grecia o quieren quitarse el problema de encima? Y si quieren librarse del problema griego es porque les da miedo cómo les podría afectar, no sólo en términos económicos, sino también para sus sociedades que siguen de cerca lo que está ocurriendo en Grecia.

Todo es interesante y completamente impredecible. Mentiría si dijese que sé dónde estaremos dentro de tres meses o de un año.