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Independencia para Escocia: ¿Sí o no?

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Independencia para Escocia: ¿Sí o no?

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El Primer Ministro de Escocia ha anunciado un referéndum sobre la independencia. Cinco millones de escoceses tendrán que decidir si quieren o no decir adiós al Reino Unido.

El debate sobre las ventajas y desventajas de la independencia total de Escocia se agudiza.

A orillas de un lago y envuelto en un paisaje natural de gran belleza, el pequeño pueblo de Butterstone ha sido el lugar de residencia de la familia de Dougie MacLean durante seis generaciones.
Un cantautor conocido a nivel internacional por sus canciones de folk escocés.

De vuelta en casa tras una gira por Australia, y antes de marcharse a Estados Unidos, Dougie se toma un descanso. Unas pocas semanas de regreso a sus raíces, de regreso a Butterstone, de regreso a Escocia.

“La gente me pregunta a menudo qué es lo que hace a los escoceses quizás un poco diferentes, un poco al límite”, comenta Dougie MacLean. Me pregunto si una de las razones es que nunca fuimos “romanizados”. Esta zona de aquí, esta carretera es en realidad la frontera que los romanos nunca atravesaron”.

Dougie MacLean se toma muy en serio el actual debate sobre la independencia de Escocia. Pronto habrá un referéndum. Independencia del Reino Unido: sí o no, esa es la cuestión.

Dougie nos cuenta la historia de su familia. Resulta evidente por qué está a favor de la independencia total.

Sus ancestros eran pastores y granjeros, dependientes de los terratenientes locales. Dougie aspira a poder tomar decisiones de forma independiente.

“Siempre he sido un gran defensor de la independencia, no solo de la independencia nacional, sino también en mi propia vida. Hace unos veinte años volví a Escocia y monté mi propia compañía discográfica. Cuando me hice adulto me sentí muy lejos de Westminster, y de las decisiones políticas tomadas allí…Creo que la independencia está más relacionada con la confianza en uno mismo y con el control de tu propia vida. No tiene nada de polémico o agresivo…”

En Edimburgo, la capital escocesa, nos encontramos con Howie, un renombrado sastre de kilts, las legendarias faldas escocesas.

Mientras otros fabricantes las importan de China, Howie mantiene la tradición familiar de la fabricación local.
Rechaza de plano la independencia de Escocia.

“Como dueño de un pequeño negocio creo que es muy arriesgado y muy peligroso para las empresas como la mía obtener la independencia”, mantiene Howie R. Nicholsby, director de 21st Century Kilts. “Afectaría mucho a mi negocio que como nación le dijéramos a Gran Bretaña “no queremos formar parte de ti, no respetamos o vemos nuestro futuro económico unido al tuyo”.

En Glasgow, la ciudad más grande de Escocia, conocemos a John, un activo miembro del Partido Nacional Escocés. Una formación liberal de centro-izquierda que consiguió una aplastante victoria en las elecciones regionales del año pasado. John nos asegura que la lucha contra la pobreza es el eje central en su batalla por la independencia.

“Este lugar, el Scotia, es el bar más antiguo de Glasgow”, cuenta John Docherty. “A solo tres o cuatro millas de aquí la esperanza de vida de los varones es de 58 años. Esto no puede pasar en el siglo XXI”.

El Reino Unido está formado por Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte y Escocia, que ocupa, en el norte, un tercio de la isla de Gran Bretaña. Cuenta con solo un ocho por ciento de la población del país.

Edimburgo y Londres mantienen un agrio debate a favor y en contra de la independencia.

Un estudio demoscópico puesto en marcha recientemente busca conocer la opinión de los habitantes de Escocia y de otros lugares del país sobre cuándo debería celebrarse el referéndum, qué debería preguntarse exactamente y quiénes deberían poder participar en él.

Preguntamos a los rudos muchachos del club de rugby de Stirling: ¿Estáis a favor o contra de un estado escocés independiente?

“…Eso depende de si conseguimos o no quedarnos con el petróleo”, dice Stevie Swindell. “Inglaterra y el resto del Reino Unido quiere explotar los recursos petrolíferos…”

“Definitivamente no, porque supondría la ruina”, augura Daniel Jackson. “¡Acabaríamos en el euro! ¡Y Estaríamos en una situación similar a la de países como Grecia!”

“Yo diría que sí”, reconoce Stuart Edwards. “Definitivamente sí. Creo que nos daría el poder de hacer lo que queramos…Tener un poco de independencia es preferible a que otras naciones, como Inglaterra o el Reino Unido, te digan lo que debes hacer”.

Cerca de Stirling, llegamos al campo de batalla de Bannockburn, en el que los escoceses vencieron a los ingleses en 1314. Esta victoria les dio la independencia, que se mantuvo durante casi cuatro siglos.
En 2014 Escocia celebrará los 700 años de la batalla. El Gobierno regional quiere organizar el referéndum durante el otoño de ese año.

“Realmente, he recibido más comprensión, simpatías y ayuda de Bruselas que del sur de nuestra frontera”, mantiene Fergus Wood, alcalde Stirling. “Una nación solo es una nación si tiene el control de su propio destino. Nosotros no lo tenemos. Los escoceses somos mucho más europeos. Tuvimos un papel en la historia de Europa en los tiempos en que las dos naciones estaban separadas: mientras los ingleses luchaban contra franceses, holandeses y españoles, nosotros hacíamos negocios con ellos. Esa es la diferencia…Y queremos volver a aquello”.

En el instituto de Bannockburn euronews propuso a chicos de 16 y 17 años un debate sobre la edad mínima para poder votar. El Gobierno escocés quiere permitirles hacerlo en el referéndum. Londres se opone.

“Si se rebaja la edad de voto a los 16 años para este referéndum, debería mantenerse para todas las elecciones”, reclama Alasdair Keane. “No puedes hacerlo solo para el referéndum. Y que no sea solo para determinar el sentido del voto”.

“Creo que la edad de voto debería rebajarse a los 16”, señala Claire Heggie. “Hace mucho que debería haberse hecho esto porque podemos pagar impuestos, luchar por nuestro país en el ejército, tener hijos, casarnos. Y tenemos los conocimientos necesarios para decidir lo que queremos para nuestro país y votar para conseguirlo”.

“Ampliar la edad de votación en Escocia hará que más gente se interese por la política y por asuntos que le afectan en su vida diaria”, reflexiona Rosalyn Ivatt. “Sería bueno para Escocia”.

“Estoy de acuerdo, la edad mínima para votar deberían ser los 16 años”, dice Lewis Thomson. “Pero deberían formarnos más sobre el tema. Porque incluso hoy, cuando preguntas, la gente no tiene ni idea de las consecuencias de obtener la independencia. Creo que si vamos a votar a los 16 años primero deberíamos saber más sobre el tema”.

Estos valles fueron la inspiración del poeta escocés Robert Burns, “el poeta labrador”, un icono de la cultura escocesa. Nos acercamos a la granja de Ellisland, en la que trabajó la tierra y las palabras hace más de 200 años. Burns revivió el sentimiento de patriotismo escocés a través de sus poemas y canciones…

Los vecinos se ofrecen como voluntarios para ayudar en el mantenimiento de la granja.

“Llevamos 300 años bajo mandato de Westminster”, recuerda Ronnie Cairns. “El pueblo escocés ha sufrido un lavado de cerebro durante 300 años. Queremos que nos devuelvan nuestro país. El “no” en este referéndum nos arrojaría otra vez a la edad oscura”.

“Veo al Reino Unido como una familia primaria”, dice, en cambio, Tom McMenamay. “Lo importante para mí es la identidad. Soy escocés dentro de esa familia”.

“Queremos que nos llamen Escocia” asegura el comisario del museo Les Byers. “Y nosotros mismos, los escoceses, decidiremos si queremos permanecer o salir del Reino Unido. Seremos los escoceses quienes lo hagamos”.

El comisario del museo nos muestra el lugar en el que Burns escribía sus poemas, entre ellos “Scots Wha Hae”, durante siglos himno no oficial escocés, cuya letra hace referencia a la batalla de Bannockburn.

Si gana el “Sí”, los nacionalistas quieren deshacerse de las armas nucleares británicas. También reclamarán competencias fiscales completas.
Pero, sin embargo, desean mantener a la reina Isabel II como jefe de Estado.
Y a la libra esterlina como moneda.

Actualmente entre un tercio y la mitad de los escoceses apoya la independencia total. Pero Dougie MacLean recuerda cómo ha cambiado la sociedad y confía en que el día de la independencia llegará más tarde o más temprano.

“La gente decía “sí, señor”, “no, señor”, se inclinaba y se tocaba la gorra. Era una sociedad muy rural, feudal. Todo eso ha cambiado. La gente ahora debate sobre la independencia. Y no tiene miedo de hacerlo.

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La entrevista a Patricia Ferguson, portavoz del constitucionalista Partido Laborista Escocés puede verse aquí:

http://www.euronews.net/2012/02/16/bonus-interview-patricia-ferguson/

Para ver la entrevista a la viceprimer ministra de Escocia Nicola Sturgeon, del Partido Nacional Escocés, haga “click” aquí:

http://www.euronews.net/2012/02/16/bonus-interview-nicola-sturgeon/

Christina McKelvie, del Partido Nacional Escocés, Member of Scottish Parliament, explica por qué Escocia debería independizarse del Reino Unido:

http://www.euronews.net/2012/02/16/bonus-interview-christina-mckelvie/

El Profesor Brian Ashcroft, de la Universidad de Strathclyde, destaca posibles consecuencias en el terreno económico de una Escocia independiente:

http://www.euronews.net/2012/02/16/bonus-interview-professor-brian-ashcroft/