Última hora

Última hora

Wullf revuelve las aguas en las que navega Merkel

Leyendo ahora:

Wullf revuelve las aguas en las que navega Merkel

Tamaño de texto Aa Aa

Es cierto que la Presidencia en Alemania es sólamente honorífica, pero representa una autoridad moral. Y quien respondía por esa autoridad moral no era otra que Angela Merkel. La canciller apostó por Wullf hace dos años. Y además le costó colocarle en la Jefatura del Estado

Fue en junio de 2010. El protegido de la canciller obtuvo una victoria pírrica, casi humillante. Necesitó tres votaciones parlamentarias y nueve horas de escrutinio, algo inédito en este tipo de elección. Todo aquello supuso un desaire para Merkel, que vio como una parte de sus filas se oponían. El vacío que había dejado Horst Kohler no era fácil de llenar.

El joven y novato presidente apenas tenía una historia tras de si. O al menos, no se conocía. Católico practicante, pero divorciado y casado en segundas núpcias con una joven rubia y tatuada, pronto se vio envuelto en una serie de escándalos que centraron en él la atención mediática. Las lujosas vacaciones que le pagó un rico empresario y el trato preferencial que le otorgó la banca al comprarse esta casa hicieron saltar las alarmas.

La prensa alemana destapó esas supuestas irregularidades y el presidente intentó enterrarlas amenazando al redactor jefe del periódico Bild con un mensaje que le dejó en el contestador. La torpeza fue mayúscula.

En medio de esa tormenta, la canciller decidió seguir apoyándole. El escándalo estalla en diciembre. Y en enero, Merkel aparece junto a Wullf, que se niega a dimitir argumentando que conserva el respaldo de sus colegas. A partir de ese momento, la jefa del gobierno pasa también a ser objeto de duras críticas.

Con la crisis de la eurozona en el ojo del huracán y el derrumbamiento en los sondeos de sus socios de gobierno liberales, lo último que necesitaba Angela Merkel era un escándalo como este. Ahora tendrá que encontrar a un sustituto para Wullf. Y esta vez, tendrá que ser de consenso, porque tal y como están las cosas el gobierno alemán no puede permitirse ningún otro traspiés.

“Las consecuencias políticas de la dimisión de Wulff recaen sobre la coalición gubernamental”

Para hablar de las consecuencias de la dimisión de Wulff, Euronews ha contactado con el corresponsal de la televisión ZDF en Berlín, Frank Buchwald. Esta es la entrevista que ha realizado nuestro compañero Stepahn Grobe:

- Stephan Grobe: “Frank, al final, la dimisión de Wulff se ha producido de una forma sorprendentemente rápida e incluso inesperada. ¿Cuáles son sus impresiones ahora?”

- Frank Buchwald: “El daño político lo ha sufrido en primer lugar Christian Wulff y, obviamente, también la coalición, porque fue la coalición entre conservadores y liberales la que eligió a Wulff como Presidente. Así que está claro que las consecuencias políticas recaen sobre el gobierno de coalición.

- Stephan Grobe: La canciller alemana, en el último periodo, casi que no ha salido de la escena europea y Grecia se ha convertido prácticamente en un asunto de política interior. ¿Cuánto ha debilitado a Angela Merkel la crisis del euro?

- Frank Buchwald: “Bueno, ella tiene mucho que hacer aquí, en Berlín, porque debe nombrar un nuevo presidente en un muy poco tiempo. La Constitución le da menos de 30 días. Y, obviamente, ella tiene mayores problemas procedentes de Europa, en particular de Grecia, que son muy difíciles de manejar, y también dentro de su coalición. Para Angela Merkel, esto significa que tiene un problema más en una situación ya de por sí complicada.

La Constitución alemana otorga al presidente una función institucional sin verdadero poder: debe pronunciar discursos, tiene peso moral… Los problemas del euro y la ayuda a Grecia han sido muy debatidos y podría ocurrir que un presidente con una posición crítica hacia la canciller le creara aún más problemas a Angela Merkel”.

- Stephan Grobe: “Tras Horst Köhler, Wulff es el segundo Jefe del Estado que dimite del cargo. ¿Qué dice esto de la cultura política en Alemania?”

- Frank Buchwald: “Bueno, las cosas son ahora más difíciles en Berlín para el Presidente. Según la Constitución alemana, el Presidente es algo así como el sustituto de un rey. Está por encima de los partidos políticos, eso es lo que dice la Constitución. Pero, comparado con lo que ocurría en el pasado, ahora está siendo controlado y vigilado por la prensa mucho más de cerca”.

- Stephan Grobe: “Debe ser muy duro para Merkel impulsar a un candidato conservador como sucesor de Wulff. ¿Podría ser la señal de un cambio político en Berlín en 2013?”

- Frank Buchwald: “Bueno, hay una especie de regla no escrita que tenemos en Alemania que dice que la elección presidencial anticipa en cierto modo el color del próximo goierno y de los partidos que formarán la coalición gubernamental. Esa regla no se ha probado nunca, pero, por supuesto, el equilibrio del poder en la Asamblea Federal, que elige al presidente, dice mucho sobre quién debería tener la sartén por el mango en el futuro. Porque es una asamblea de representantes bastante complicada procedente del parlamento federal y de los parlamentos regionales. Se trata de un equilibrio de poder muy afinado, se ha hablado mucho de esto… y por supuesto, tiene su lógica”.