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Manual para entender la crisis en Grecia

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Manual para entender la crisis en Grecia

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Este es el Pireo, el puerto más importante y el principal centro industrial de Grecia.

Una de las joyas de la corona de una nación que surca los mares desde hace milenios.

Tanto este como los otros 11 puertos del país van a ser parcialmente privatizados tras el acuerdo entre el estado griego y los socios de la Troika.

Las privatizaciones deberían aliviar un poco las arcas de Atenas con 50.000 millones de euros de aquí a 2015.

Una suma que sin embargo está lejos de poder compensar la hemorragia de capital que sufre Grecia desde hace años.

¿Cómo reflotar la economía griega si desde 2010, año en que empezó la crisis, ha huído del país capital por valor de 80.000 millones de euros y que la suma de las fortunas que han tomado el camino de paraísos fiscales sobrepasa ampliamente los 350.000 millones de euros de la deuda pública del país.

Pavlos Tsimas no tiene respuesta a esta pregunta crucial. Bien conocido en su país, este editorialista y periodista no separa la crisis griega de los efectos de la explosión de la burbuja especulativa que afectó a Europa a partir del otoño de 2008.

Su último libro, “El diario de la crisis” da un repaso a los sistemas de Islandia, Irlanda, Portugal, España… y Grecia, por supuesto.

Pavlos Tsimas dice alto y claro su verdad sobre Grecia: “A finales de los 90, cuando Grecia tenía la esperanza de entrar en el euro, el dinero comenzó a entrar en el país y el capital fluyó hacia Grecia”.

Primero porque los griegos enriquecidos en los astilleros, la construcción, lo que sea, que hicieron sus fortunas fuera… y que durante generaciones las conservaron fuera, empezaron a invertir en el país.

Segundo, Grecia nunca pudo ir a los mercados financieros antes de 1999-2000, en tiempos del dracma, porque los tipos de interés eran muy altos.

Y de repente los tipos bajan del 19, 18, 20 por ciento al 4% , 3% cuando se adopta el euro. Creo que los gobiernos griegos se emborracharon de préstamos”.

A partir de ahí los años de la indiferencia, la irresponsabilidad, los años del boom artificial.

Desde el griego medio hasta el gobierno, todo el mundo vivía de dinero prestado.

Los salarios de los funcionarios griegos se doblaron en 10 años, la producción declinó y el gasto militar aumentó.

Grecia perdió un decenio que podría haber utilizado para modernizar su economía y su administración.

“La vida política era errónea, el gobierno estaba equivocado y la economía no funcionaba correctamente. Vivíamos en una burbuja y ahora la gente lo siente. Fue una burbuja”, afirma Tsimas.

Más allá de los planes de austeridad que le permita acceder a la ayuda para financiar sus gastos corrientes, el desafío de Grecia ahora es reformar su economía, su consumo, para asentarse en unos pilares sólidos y duraderos.