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Microsoft vuelve al ataque con Windows 8

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Microsoft vuelve al ataque con Windows 8

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Un nuevo sistema operativo presentado durante el pasado Congreso Mundial de la Telefonía Móvil de Barcelona. Una puesta en escena que provocó una gran expectación.

Y Microsoft no defraudó.

El Windows 8 destierra de la pantalla el clásico menú de inicio. Es sencillo, con dos escritorios, uno adaptado para las tabletas y el otro tradicional.

“Se trata de una adaptación del Windows 7.5, que al desplegar la interfaz “Metro UI” permite su aplicación en las tabletas y en los ordenadores personales. Además, la gran diferencia entre las tabletas con sistema operativo Android o los iPad, por ejemplo, es que Windows 8 no va a ser una solución de compromiso. Es un sistema operativo, el mejor de su categoría para las tabletas y también para los PC”.

“Desarrollamos las mejores cualidades de Windows como, por ejemplo, el rendimiento de los dispositivos, que su utilización sea una experiencia positiva para los usuarios con Windows en sus tabletas. No se trata de un recurso de compromiso, sino que incorporamos lo mejor de Windows 7 y lo que hemos aprendido con la experiencia táctil del Windows Phone, para su aplicación en las tabletas con el Windows 8”, explica David Salamon, responsable de producto de Microsoft.

La navegación es precisa, tanto con el dedo, directamente sobre la pantalla o utilizando la combinación tradicional del teclado y el ratón. La primera versión se presentó a los expertos hace ya algunos meses.

“Si comparamos la versión que nos mostraron en septiembre, parece un producto más consolidado, más pulido” —comenta el periodista, Wout Funnekotter, de tweaker.net— “En aquella ocasión estaba mucho más optimizado para una pantalla táctil pero si usabas un teclado y un ratón, no acababa de funcionar. Ahora han demostrado que realmente funciona con la integración del teclado y del ratón”.

Microsoft confía en su nuevo Windows 8 para superar tiempos difíciles. Una oportunidad para marcar terreno en el mercado de los ordenadores personales y sembrar en campos más fértiles, como es el caso de los móviles de última generación.