Última hora

Última hora

Reconstruyendo Lorca de forma sostenible

Leyendo ahora:

Reconstruyendo Lorca de forma sostenible

Tamaño de texto Aa Aa

El 11 de mayo de 2011 un doble terremoto asoló la localidad de Lorca en la región española de Murcia. El balance fue de 9 muertos y 300 heridos dentro de una población total de unos 90.000 habitantes si incluímos las pedanías cercanas.

Debido a los numerosos daños materiales, más de 1.100 viviendas tuvieron que ser demolidas.

Se estima que la inversión total necesaria para que la ciudad recupere la normalidad es de unos 1.600 millones de euros. Tras la catástrofe, Lorca trabaja en su reconstrucción en unas circunstancias complicadas y no tan rápido como quisiera debido a las dificultades económicas en España.

Además, lo hace con un reto añadido, el desarrollo sostenible. Por ello ha decidido participar en el proyecto europeo Smart Cities, que incluye a ciudades que acometen importantes reestructuraciones basándose en conceptos como tecnología, sostenibilidad e innovación.

La intención en Lorca es aprovechar de la forma más positiva la catástrofe.

“Esto nos da la oportunidad de reconstruir algo mejor de lo que había. Aprovechando que Lorca está en el “Pacto de alcaldes por la sostenibilidad” y en el precioso proyecto Smart Cities con L’Aquila y Mostar, queremos influir en los vecinos y decirles las ventajas que pueden tener para ellos y para el Ayuntamiento construir sus casas con criterios de sostenibilidad y eficiencia energética”, explica el alcalde Francisco Jódar, mientras que Ramón Luis Valcárcel, Presidente de la región de Murcia, coincide: “Esta oportunidad debe ser la respuesta al aprovechamiento de una circunstancia dramática de la que nos hemos recuperado. Lorca puede y debe ser una ciudad adaptada a la cultura y las exigencias del siglo XXI”.

Sin embargo, no solo los hogares deben reflejar la necesidad de un desarrollo sostenible. Por ello se intenta aplicar esta filosofía también a las instituciones públicas.

Tras el terremoto hubo que cerrar 11 de los 44 centros educativos de la ciudad. Cuatro aún no han podido reabrise. En las tareas de reparación y reconstrucción se pretende mejorar los edificios más viejos para para incrementar su ahorro energético, por jemplo en el gasto electrico, como nos explica Antonio Martínez, arquitecto técnico municipal: “Las aulas tienen una fachada con grandes ventanales y una zona interior. Se están adaptando para que haya dos zonas de encendido de la luz: la zona de cerca de las ventanas y la zona interior. Durate muchas horas de clase se enciende solo una parte, la más oscura, y no la otra, logrando un importante ahorro energético”.

Sin embargo, la reconstrucción de Lorca va más allá del casco urbano. La ciudad goza de un importante patrimonio cultural, igulamente afectado y cuya reconstrucción es necesaria dada la condición de la ciudad como destino turístico.

Sus 14 iglesias tuvieron que cerrarse y su reforma es importante no solo por su valor histórico sino también social, ya que junto con las dos grandes cofradías de la ciudad, tienen un papel esencial en la Semana Santa de Lorca, principal celebración de la localidad y fundamental para relanzar su economía, ya que atrae al año a más de 200.000 visitantes.

Otro punto esencial del patrimonio de Lorca es su Castillo. El arquitecto encargado del proyecto de reconstrucción, Francisco Jurado, defiende el reciclaje del material y los metodos tradicionales, porque tiene una visión muy concreta de lo que significa desarrollo sostenible: “¿Sostenible? Yo utilizo esa palabra para decir que la obra es sostenible a nivel económico. La sostenibilidad empieza por ahi. Si el presupuesto no es sostenible no podemos hacer nada ¿Cómo reparamos? Utilizando materiales tradicionales y el propio material que se ha caído en el seismo. Usamos otra vez cuñas de madera, mortero de cal, igual que se hizo en su construcción durante el Gótico. Así se pone en valor y se hace justicia al método de construcción tan bueno de aquel entonces”.

Sin embargo, Lorca no solo cuenta con su pasado. También mira al futuro, con varios proyectos ligados el desarrollo sostenible.

Su centro de tratamiento de residuos urbanos recibe 200 toneladas al día. Junto con el reciclaje habitual de materiales como plásticos o cartones, en breve contará con una nueva fórmula para sacar provecho incluso de aquello que ahora no puede reciclar.

Nos lo explica el jefe de planta, Francisco Javier Martínez: “Esos residuos, que llamamos rechazo, van a un vertedero de residuos sólidos donde se extienden, se compactan y se cubren con tierra. En esas condiciones de ausencia de óxigeno, la materia orgánica presente se transforma en biogás y ese biogás lo vamos a extraer y a quemar en un motor que va a ser capaz de producir energía eléctrica para el consumo medio de 2.000 casas”.

Y mirando más aún al futuro, Lorca, espera acoger en sus cercanías la central solar más grande del mundo.

La localidad se encuentra en una zona de alta radiación solar, similar a la del norte de África, un factor que se quiere aprovechar instalando 1.200 hectáreas de paneles solares.

Se trata de una iniciativa privada apoyada por las autoridades locales y nacionales. El comienzo de su construcción esta previsto para 2013 y espera producir electricidad suficiente para alimentar a 200.000 hogares y ahorrar la emisión de 570.000 toneladas de dióxido de carbono al año.

Además, la central espera competir en cuanto a precio con otras fuentes de energía como carbón o petróleo sin contar con ayudas púlicas.

Cómo lograrlo nos lo explica Antonio Galera, vicepresidente de Lorca Solar: “Aquí influyen dos variables. Por una parte la curva de aprendizaje de la tecnología solar, que gracias al desarrollo de la propia industria, ha hecho posible que el precio no solo de los panles, sino de otros elementos, tenga un sea más competitivo. Al mismo tiempo, el precio de la energía a nivel mundial va creciendo porque es un recurso finito basado en la energía fósil. Esto hace posible que en un momento dado ambas lineas vayan a cruzarse”.

Sin embargo, apostar por un futuro sostenible no significa siempre grandes inversiones. Es el caso de Biciudad, una asociación de más de 200 miembros cuyo objetivo es fomentar el uso de la bicicleta entre los ciudadanos de Lorca como una manera fácil y barata de proteger el medio ambiente.

“Primero porque es muy barato comprar una bici y mantenerla; y después, porque no consume ningún combustible. Es muy barato tener un vehículo que no contamina y que además es bueno para la salud”, dice su presidente, Manuel Martín.

La ciudad de Lorca sufrió una gran catástrofe y ahora trabaja en su reconstrucción. Sin embargo, la difícil siutación económica no impide que apueste, dentro de sus posibilidades, por un desarrollo sostenible como garantía de futuro.