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Las ciudades diseñan una Europa más verde

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Las ciudades diseñan una Europa más verde

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¿Qué es una ciudad sostenible?¿A qué desafíos se enfrentan nuestros espacios urbanos? ¿Qué pueden aportar las ciudades pequeñas y medianas y cómo se pueden aplicar sus experiencias en Europa, para que sean modelos y no sólo casos aislados? Veámos las respuestas planteadas en la quinta Cumbre Europea de Ciudades y Regiones, en Copenhague.

La mitad de la población mundial vive en áreas urbanas. Se prevé que en el año 2030 el 80 por ciento de los europeos viva en ciudades.

El desarrollo urbano sostenible ocupa el centro del debate de las políticas europeas. Los municipios y regiones destacan por sus propuestas ecológicas y son laboratorios de sostenibilidad, como indica el lema de la cumbre: “La fábrica urbana europea en el siglo XXI”.

La Presidenta del Comité de las Regiones (CdR), Mercedes Besso, explica: “Las ciudades, históricamente, siempre han sido centros de innovación pero ha sido, sobre todo, en las ciudades medianas europeas, en donde se ha originado la innovación. Ahora, incluso los chinos, han descubierto no que lo pequeño es hermoso, sino mejor, que lo mediano es hermoso. Es decir, que las ciudades de 500.000 o 600.000 habitantes son ciudades mucho más sostenibles y están creando centros intermedios para evitar que se conviertan en megalópolis, algo muy peligroso”.

Hermosas, verdes, elegantes e integradoras, ciudades llenas de colorido, indica una de las exposiciones.

Los alcaldes y presidentes regionales, comparten y muestran las soluciones prácticas y estrategias para la promoción del desarrollo sostenible a nivel local.

Como el alcalde de Vitoria, la Capital Verde Europea, Javier Maroto, que ha presentado su gran iniciativa, el Anillo Verde Interior: “Vitoria está rodeado de un anillo verde, de parques periurbanos, de parques que rodean la ciudad y ahora vamos a repetir esta experiencia de éxito dentro de la ciudad. Vamos a transformar algunas vías de comunicación, algunas avenidas principales de la ciudad en este proyecto, llamado Anillo Verde Interior, introduciendo la naturaleza dentro de la ciudad”.

La sostenibilidad se ha asociado a menudo a los países desarrollados. Pero los responsables de esta cumbre de Ciudades y Regiones consideran que la economía verde es una oportunidad también para los territorios menos favorecidos.

Desde Naciones Unidas se vislumbran vientos de cambio.

“Lo que estamos viendo hoy en la economía real es que se están realizando nuevas inversiones significativas hacía una economía verde. A nivel mundial, en 2010, la inversión total en energías renovables alcanzó los 210.000 millones de dólares (unos 160.000 millones de euros), más que el petróleo, el gas y el carbón juntos en el sector de la producción de electricidad. Así que observamos un cambio, pero esta transición tiene que acelerarse porque la política es tan importante como la capacidad del mercado para poner en marcha todo esto, aunque la financiación es todavía un problema”, comenta el director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Achim Steiner.

Copenhague es un buen ejemplo de cómo la economía verde es una apuesta viable. Las instituciones, la industria y el sector educativo trabajan para que la capital danesa sea la primera ciudad libre de CO2 (dióxido de carbono) en 2025. En diez años, explica su alcalde, las emisiones se han reducido en un 20 por ciento.

“Como ciudad, para nosotros es un buen negocio invertir en soluciones colectivas, como los sistemas de calefacción o de aire acondicionado para barrios enteros” —dice el alcalde de Copenhague, Frank Jensen—. “Las soluciones sostenibles son buenas para la ciudad, para nuestro presupuesto, y para crear nuevos puestos de trabajo”.

Resuelto el problema económico, la pregunta es ¿cómo usarlo?¿Cómo deberían organizarse las ciudades para ser más eficientes y habitables? Los urbanistas sugieren que las ciudades sostenibles serán compactas, con mucha densidad, y con menor presión sobre los recursos.

“Cambiaremos la forma de movernos y la forma de construir. Pienso que lo que tenemos es más o menos lo que no deberíamos hacer nunca más, este sistema de edificios levantados a la antigua usanza, un bloque tras otro, con un trozo de tierra de nadie en medio. Construiremos de una forma mucho más urbana alrededor de los espacios públicos: plazas, calles, parques, que inviten a las personas a caminar, a ir en bicicleta, a hablar con los demás”, explica el urbanista, Jan Gehl.

Propuestas que se incorporarán a los debates de cara a la próxima Cumbre de la Tierra Río +20, que tendrá lugar en junio.

Vitoria, España – La reina de las ciudades verdes