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Turquía: el final de una era

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Turquía: el final de una era

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12 de septiembre de 1980: el general Kenan Evren anuncia que el ejército turco se ha hecho con el poder para preservar la integridad territorial y la unidad nacional, alejar la amenaza de una guerra civil fratricida y restaurar la autoridad del Estado.

El golpe de Estado tiene lugar en un contexto económico, social y político muy negativo. El paro y la inflacción se disparan. Entre 1970 y 1980 Turquía conoce 11 Gobiernos diferentes. A nivel social, las huelgas se multiplican, al igual que los enfrentamientos violentos entre grupos de extrema derecha y extrema izquierda.

El golpe había sido planificado con mucha antelación: ya en enero de 1980, los militares advierten al Gobierno de que no dudarán en intervenir si las cosas no cambian.

Como sucedió en 1960 y en 1971, el ejército se hace con el poder, disuelve la Asamblea Nacional y prohibe todos los partidos políticos.

El general Evren se convierte en presidente de la república en el 82, devuelve el poder a un Gobierno civil bajo tutela militar el año siguiente y sigue siendo jefe del Estado hasta 1989.

Después de 1990, el ejército se presenta como un escudo contra el islamismo: en febrero de 1997, provoca de nuevo la dimisión del Gobierno islamista de Necmettin Erbakan. Pero su influencia ha disminuido considerablemente desde la llegada al poder del AKP en 2002.

Durante más de 30 años, el general Evren estaba protegido por la inmunidad, pero en 2010, el Gobierno turco cambia la Constitución abriendo la vía a este proceso, inimaginable hace pocos años.

Desde 2008, los procesos contra personalidades y militares acusados de pertenecer a la organización terrorista Ergenekon, sospechosa de querer acabar con el AKP, se multiplican.

La semana pasada, el exjefe de los ejércitos, Ilker Basbug fue acusado de conspiración y de terrorismo por un tribunal de Estambúl.

Para muchos en Turquía la investigación sobre estos supuestos complots es una caza de brujas en toda regla, pero el importante apoyo popular al Gobierno da alas a la lucha del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, contra la institución militar.

La disminución del peso del ejército en la vida política turca es una de las exigencias de la Unión Europea con vistas a la adhesión.