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Jóvenes voluntarios en Budapest


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Jóvenes voluntarios en Budapest

Llegar a Budapest como voluntario, es posible con el Servicio Voluntario Europeo. Sólo necesitas un proyecto y una entidad de acogida donde llevar a cabo tu trabajo.

Así llegaron Saskia, Imanol, Pedro y Vaida a Budapest, con sus proyectos bajo el brazo.

Partieron desde diferentes países de la Unión Europea con sus propias motivaciones en la maleta. Este programa es una oportunidad para aprender un nuevo idioma, conocer una ciudad y vivir una experiencia personal.

Pedro estudió fisioterapia, y necesitaba un cambio. “Durante la carrera hice prácticas y me di cuenta de que no me gustaba la profesión que estaba estudiando, que no encajaba con mis sueños y mi personalidad. Era muy importante para mí asimilarlo, e intentar algo diferente.”

También Imanol quería un cambio en su vida. “Queria trabajar con jóvenes. No tengo mucha experiencia en este campo, pero me interesa, el campo de la educación. Entonces este projecto trabajaba con jóvenes y no trabajaba de una manera rutinaria, dejaba mucho espacio para la creatividad.”

El programa cubre los gastos de los participantes, permite a los jóvenes desarrollar sus intereses y aprender. La experiencia les será muy útil en el futuro para encontrar un trabajo.

Saskia, Vaida e Imanol, montaron una actividad extraescolar en un colegio de secundaria, para promover el entendimiento intercultural.

Y como esto de ser voluntario implica ser solidario, Pedro e Imanol decidieron colaborar con una asociación que ayuda a las personas en el paro a encontrar un trabajo.

Participan en un curso de conversación que se llama “tea time”, para practicar inglés.

Los proyectos de voluntariado se desarrollan entre dos organizaciones, una recibe a los voluntarios y los pone en contacto con las instituciones locales a las que van a ayudar.

Tamás Mahner es el coordinador de estos cuatro voluntarios, que están en la Asociacion Juvenil Egyesek. Por ejemplo, organizó una visita a un orfanato en el que todos echaron una mano. “Ser voluntario es, de alguna manera, participar activamente en la sociedad y hacer algo para responder a sus necesidades. Si mucha gente se diese cuenta de este cambio, con muy poco esfuerzo podrían cambiar el mundo”.

Mientras descubren Budapest, conocen a los húngaros, la cultura local, su forma de vida. El bar Szimpla suele ser un punto de encuentro.

A Saskia le gusta la vida en la ciudad. “Porque puedes hacer cualquier cosa a cualquier hora. Por otra parte, no me siento como en una gran ciudad de dos millones de habitantes. Budapest es una buena ciudad para vivir.”

En 2010 más de siete mil jóvenes participaron en este programa, que en 2012 llegará por primera vez a los diez mil. Diez mil jóvenes que se embarcarán en un viaje personal con un objetivo social, lleno de retos y nuevas experiencias.

Hay varias convocatorias abiertas a lo largo del año, para jóvenes de hasta 30 años.

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