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Adiós al hiperpresidente

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Adiós al hiperpresidente

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16 de mayo de 2007: Nicolas Sarkozy atraviesa el patio de honor del Palacio del Elíseo a las 10:58 de la mañana. Allí le espera Jacques Chirac, el presidente saliente. Tras 30 años de carrera política, el vencedor de las presidenciales ve concretarse su sueño: encarnar la más alta función de la República francesa.

Los 500 invitados empiezan a llegar desde las 10 para asistir a la ceremonia. Andrée, la madre del presidente está presente, al igual que todos los miembros de la familia recompuesta de Nicolas y Cecilia, su esposa.

En la alfombra roja, el clan posa para los fotógrafos…una pausa que marca el tono.

Dentro, los invitados esperan. El protocolo no frena la curiosidad de Louis, benjamín de la familia.

Elegido por cerca de 19 millones de franceses, es decir, con un 53,6% de los votos, Nicolas Sarkozy se convierte en el sexto presidente de la Quinta República.
Bajo las arañas y los dorados de la Sala de Fiestas del palacio, la familia del nuevo presidente es el foco de atención.

Emocionado, el primer gesto del presidente es para la mujer que le ayudó a llegar a lo más alto, pero que le abandonará pocas semanas después.

El quinquenato de Sarkozy será el del “hiperpresidente” que paradójicamente no logra
instalarse en la dimensión simbólica del papel de presidente, como él mismo admite durante la campaña electoral.

Sarkozy se va del Elíseo con su tercera esposa, Carla Bruni rumbo a unas largas vacaciones. En junio se instalará en la oficina que la república pone a disposición de los expresidentes para reanudar su actividad de abogado.