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Francia y Pakistán ensombrecen el calendario de la retirada aliada de Afganistán

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Francia y Pakistán ensombrecen el calendario de la retirada aliada de Afganistán

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Satisfacción a medias y sonrisas con la boca pequeña, al término de la cumbre de la Alianza Atlántica (OTAN), celebrada en Chicago. Se cumplirán las previsiones y los 130.000 soldados de la Fuerza de Asistencia para la Seguridad (ISAF) abandonarán Afganistán a finales de 2014.

Sin embargo, Francia no dará marcha atrás y retirará a sus 3.000 militares dos años antes.

“Hay una transición prevista. Para los aliados, básicamente se producirá en 2014. Para otros, la transición ya se ha realizado. Y nosotros hemos decidido hacerla. Y tendrá como plazo el fin de este año 2012. Y no hay compensación alguna que se pueda imaginar”, ha dicho el presidente francés, François Hollande.

La declaración final fija el inicio de la última fase del traspaso de la seguridad al Ejército afgano para mediados de 2013.

El proceso requiere la participación de Pakistán, que cerró las rutas de suministro (en noviembre), tras un ataque de la aviación estadounidense.

“El presidente (pakistaní) Zardari comparte conmigo” —ha destacado Barack Obama— “esta convicción sobre estos temas en los que podemos trabajar. No habíamos previsto que esta cumbre fuera a resolver los problemas de los suministros. Éramos conscientes antes de venir a Chicago. Pero actualmente hay un avance”.

Pakistán es la clave para el futuro de Afganistán más allá de 2014, una vez que los aliados cesen en sus operaciones militares y se dediquen a la formación y al asesoramiento.

Paul Hackett, euronews:

“Ahora que hay una acuerdo sobre el calendario para la retirada de Afganistán, la preocupación se cierne sobre el reto logístico que supondrá la vuelta a casa de la mayoría de las tropas. Los líderes de la Alianza saben que convencer a Pakistán para que reabra sus fronteras ayudaría mucho, pero eso no es fácil”.

(Según diversas fuentes, Pakistán exige a Estados Unidos el pago de 5.000 dólares (unos 3.900 euros)por cada contenedor de suministros, una cantidad que Washington considera “inaceptable”).