Última hora

Última hora

Italia conmemora los 20 años del asesinato del juez Falcone en un contexto difícil

Leyendo ahora:

Italia conmemora los 20 años del asesinato del juez Falcone en un contexto difícil

Tamaño de texto Aa Aa

20 años después de la muerte del juez Falcone, Italia no ha saldado cuentas con los fantasmas del pasado.

Hace exactamente dos décadas, el célebre juez antimafia fue víctima de un atentado que conmocionó al país. Una larga jornada contra la mafia marca hoy las ceremonias conmemorativas.

En Palermo y con la asistencia del primer ministro, Mario Monti y del presidente Napolitano, miles de jóvenes procedentes de todos los rincones del país han desembarcado en dos enormes navíos bautizados los “barcos de la legalidad.”

Los 20 años del asesinato se cumplen en un contexto difícil y turbulento para Italia.

El sábado, un hombre hizo estallar un artefacto conectado a tres bombonas de butano en un instituto de Brindisi. El ataque costó la vida a una joven estudiante.

Aunque la hipótesis del atentado de la mafia parece prácticamente descartada, es difícil no establecer una conexión con acontecimientos del pasado.

El 23 de mayo de 1992, una bomba con 600 kilos de explosivos, oculta bajo el asfalto, estalla en el momento en el que pasa el coche en que viajaban el juez Giovanni Falcone, de 54 años, su mujer y tres escoltas. La pareja acababa de aterrizar en el aeopuerto de Palermo procedente de Roma.

Falcone había hecho de la lucha contra la mafia su prioridad absoluta.

En 1987, junto con su amigo y colega Paolo Borsellino celebra el maxi proceso de Palermo, que sienta en el banquillo a 400 mafiosos de Cosa Nostra y dicta contra ellos 360 condenas, una primicia en la historia judicial italiana.

Aunque sabe que está en el punto de mira de Cosa Nostra y reconoce que tiene miedo, Falcone sigue luchando. Su último proyecto era crear una brigada antimafia, una especie de FBI italiano.
Pero el Estado parece doblegado ante la violencia salvaje del crimen organizado, y más cuando dos meses después de matar a Falcone, la mafia siciliana liquida a Borsellino.

La dinámica cambia en 1993, cuando la policía detiene al gran capo Toto Riina por ordenar más de cien asesinatos, entre ellos, los de Falcone y Borsellino. Riina, apodado “la bestia”, sigue cumpliendo condena en una cárcel de máxima seguridad.

Aunque 20 años después, la lucha antimafia ha avanzado en Italia,

las declaraciones del presidente Napolitano dan fe de que la plaga está lejos de haber sido erradicada:
“la lucha contra la mafia, Drangheta, Camorra y otras asociaciones terroristas – ha dicho – es hoy más que nunca una prioridad para todo el país”