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Irlanda: sí o sí

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Irlanda: sí o sí

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Un voto bajo presión o por lo menos bajo el peso del pragmatismo. Los irlandeses siguen sometidos a una cura de austeridad draconiana mientras que el país sigue dependiendo de la ayuda financiera internacional.

En 2012 el parlamento irlandés aprobó por 81 votos a favor y 75 en contra el plan de rescate del FMI y la UE. Con un déficit que sobrepasaba el 30% del PIB, el país estaba al borde de la quiebra.

Irlanda recibió un préstamo de 85 mil millones de euros repartidos en tres años que expira a finales de 2013. Pero en 2014 el país necesitará 12 mil millones de euros para financiarse.

Lo que no parece seguro es que pueda hacerlo en los mercados financieros a tipos razonables; dada la incertidumbre que hay en otros países de la eurozona y la fragilidad de la economía irlandesa.

La deuda pública sobrepasa el 108% del PIB y podría elevarse al 120% en 2013, y según el FMI, incluso llegar al 138% en 2016 si no hay crecimiento.

Además, el último informe de la OCDE ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para Irlanda; la tasa de desempleo se mantiene en torno al 14,5%; y las exportaciones a la eurozona se estancaron en el primer trimestre de 2012.

Y aunque Irlanda no ha entrado en recesión, el PIB que era del 0,7% en 2011, ha descendido este año. Sin embargo el FMI se aventura a pronosticar un crecimiento del 2% en 2013.

Con estas previsiones el país tiene que reducir su déficit del 13,1%, el más alto de la zona euro a finales de 2011, al 3% del PIB en 2015.

Todas estos obstáculos trazan un camino muy estrecho para Irlanda y que lleva directamente a los 700 mil millones de euros del Mecanismo Europeo de Estabilidad.

Pero para poder beneficiarse de este, Irlanda tiene que aceptar la “regla de oro”, que obliga a los Estados a mantener el déficit estructural por debajo del 0,5% del PIB o atenerse a sanciones casi automáticas.