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Rusia, a vueltas con el artículo 31

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Rusia, a vueltas con el artículo 31

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Manifestarse sin permiso o provocar desórdenes públicos costará muy caro, hasta 7.300 euros. Una medida que expresidente soviético, Mijaíl Gorbachov, califica de “arbitraria”.

Desde la oposición (el Partido Comunista, Rusia Justa o Yábloko) advierten de que el Gobierno quiere que la reforma legislativa entre en vigor antes de las protestas convocadas el día 12.

“Pienso que las autoridades están redactando ya nuestra sentencia. Si no se puede protestar de una forma pacífica y legal, buscaremos cualquier otra fórmula que sea pacífica y legal”, explicó el líder del partido liberal Yábloko, Serguéi Mitrójin.

Mientras, el partido en el poder, el gubernamental, Rusia Unida, que presentó el proyecto de ley, acelera el trámite parlamentario para erradicar de las grandes ciudades las manifestaciones de la oposición.

“Con esta ley no se trata de prohibir. Nadie prohibe el derecho de reunión para que cualquiera exprese abiertamente su propia opinión. Pero la seguridad pública no se puede violar. Y esto no debería suponer ninguna amenaza ni para la vida humana ni para la salud”, dijo la presidenta del Consejo de la Federación Rusa, Valentina Matviyenko.

El artículo 31 de la Constitución rusa, se incluye en el Capítulo segundo sobre los derechos y libertades.

Su redactado original recoge el derecho a congregarse pacíficamente, sin armas, celebrar reuniones, convocar mítines, manifestaciones, marchas y piquetes.

El debate también está en las calles de Moscú: “Pienso que se debe mantener el orden, y todo el mundo tiene que ser responsable de sus actos”, explicaba un ciudadano.

Otro moscovita apuntaba: “Por una parte se trata de un derecho, por otra pienso que es demasiado, las multas aumentan de forma escandalosa. Si nos fijamos en quienes protestan, me parece que no son demasiado ricos, o sea que esto podría provocar como reacción un mayor descontento”.

El Defensor del Pueblo ruso ha pedido al presidente que no promulgue la ley.

Putin tiene en sus manos la última palabra.