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Grecia frente a un dilema corneliano

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Grecia frente a un dilema corneliano

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Los griegos se enfrentan a un dilema corneliano. Este domingo, en los colegios electorales, tendrán que elegir entre votar por la austeridad, que les asfixia un poco más cada día, o rechazarla de plano y arriesgarse a perder el euro, una moneda que pese a todo, quieren conservar.

Las arcas públicas estarán vacías a finales de julio. Después, para pagar las pensiones y a los funcionarios, Atenas necesitará el segundo plan de rescate.

También los bancos se vacían. Desorientados y angustiados, los que han podido han puesto sus ahorros a buen recaudo:

Despina Tsilali. Ingeniera retirada:
“Estoy preocupada, pero no tengo dinero, ni para sacar ni para meter, pero no me preocupo por mí, sino por mis hijos, porque en este momento no tienen trabajo”

Ese es el principal problema: 5 años de recesión económica y las medidas de austeridad que no han dado resultado.

El paro se sitúa en el 22,6%, más del 52% entre los más jóvenes.

Con la crisis, la vida cotidiana se ha vuelto extremadamente difícil. Incluso en el campo, la economía está devastada. Aquí, en Chrissos, cerca del templo de Delfos, el kilo de aceitunas se vende a 70 céntimos, y los turistas escasean cada vez más desde las elecciones fallidas del seis de mayo.

Dimitris Basanos, agricultor, siente amargura:

Dimitris Basanos. Agricultor:
“Antes votaba por los partidos tradicionales. Ahora no pienso hacerlo. Votaré por los otros, por los izquierdistas, será mi venganza”

Incluso entre los más jóvenes, el sueño europeo se ha roto con el desplome de la economía griega. Babis Kontaris ha tenido que cerrar una de los tiendas en las que vendía sus muebles. El domingo votará por los comunistas.

Babis Kontaris. Carpintero:
“Crecí con el Dracma y me fue bien. Ahora no puedo mantener a mi familia, así va la cosa. Si Grecia no cumplía los requisitos para incorporarse a la UE, ¿por qué lo hizo? ¿para ser europeos? vale, soy europeo, pero ¿cree que esto se parece a Europa? ¿esto es una tienda europea? ¿esto es un negocio europeo?
¿en Alemania hay cosas así?

El caso es que los griegos son los que tienen que decidir en las urnas, y muchos de ellos parecen seducidos por las promesas de Syriza. Su joven líder, Alexis Tsipras ha prometido renegociar en un plazo de 10 días el plan de austeridad si el lunes se encuentra en posición de gobernar.

Alasdair Sandford. euronews:
En Atenas está Nikos Konstandaras, redactor jefe del diario de centro Kathimerini.

Nikos, el líder de Syriza, Alexis Tsipras, ha hecho un gran llamamiento para que le voten. ¿Cree que tiene opciones de ganar las elecciones?

Nikos Konstandaras:
Bueno, Tsipras cree que su partido va a ganar esta vez. Tiene mucho a su favor, está en la línea del frente. Se le ve, se le oye, es la persona que negocia con Europa. Está claro que hay una corriente de optimismo en Syriza y los últimos sondeos muestran que está igualado con los conservadores de Nueva Democracia.

euronews:
La última vez usted dijo que el apoyo que obtuvo fue un voto de protesta. ¿Quiere eso decir que ahora muchos griegos creen en el mensaje de que Grecia podrá rechazar las condiciones del rescate y seguir en el euro?

Nikos Konstandaras:
Al principio fue un voto de protesta, porque nadie, incluido Syriza pensaba que pasarían de un cinco por ciento a un diecisiete. Eso sorprendió a todo el mundo. A partir de ese momento la gente se empezó a sentir atraida por Syriza, atraida contra la austeridad, por el cambio, por algo nuevo. Lo malo es que Syriza no parece que proponga nada nuevo. Lo único que quieren es volver al buen tiempo de antes del rescate. Su mensaje es muy fuerte para aquellos que quieren el cambio sin pensar en más cosas.

euronews:
¿Y qué pasa con el otro en cabeza, Samaras de Nueva Democracia? ¿Tiene algo positivo que ofrecer a parte de austeridad? ¿Hay alguna prueba de que la austeridad haya traído cosas buenas a parte de sufrimiento?

Nikos Konstandaras:
Bueno, en este caso la austeridad va con la estabilidad. Lo que Samaras y Nueva Democracia ofrecen es al menos que no haya un cambio dramático el lunes, el día después de las elecciones. Lo que están diciendo es: sigamos con el acuerdo, hagamos lo que podamos y que el barco no se hunda demasiado y que podamos seguir en el euro. El problema es que el proceso de reformas no ha sido los suficientemente fuerte en estos dos últimos años y la austeridad ha tenido más presencia que las reformas. La gente ha sufrido sin sentir los beneficios de esas reformas. Ahora Samaras tiene que lidiar con esa misión con una rueda más grande que la otra.

euronews:
Fuera de Grecia, hay mucha gente preocupada por lo que pueda pasar. Toda la eurozona está en juego. ¿Este mensaje se escucha en Grecia?

Nikos Konstandaras:
El mensaje está siendo escuchado pero mucha gente lo ignora, sobre todo la gente que está contra la austeridad y contra las condiciones del rescate. Se presentan estas elecciones como un referéndum sobre el euro, pero no de la forma que nuestros socios europeos lo ven, sino como un farol, utilizando el euro como un medio para asustar a la gente y decirles que fueron los viejos partidos los que llevaron el país a esta situación. La gente no tiene una visión clara de lo que está pasando y los mensajes que llegan de Europa, por muy fuerte que sea, siempre se utiliza desde un lado o desde el otro. Hay personas que creen que podemos cambiar los términos del rescate y seguir en el euro.

euronews:
¿Existe el riesgo de que las elecciones incluyan tantos partidos como las anteriores?

Konstandaras:
Es muy peligroso porque por un lado tenemos a Nueva Democracia y la coalición en torno a ella. En el otro bando tenemos a Syriza que tendrá que empezar a buscar una política que funcione, porque tiene que entender que no puede ir sola y conseguir todos los beneficios del rescate sin ningún coste. Pase lo que pase hasta dentro de un tiempo no se arreglará la situación.